La FDA aprueba SPINRAZA de alta dosis después de que un estudio muestre una ganancia de 26,19 puntos en la función motora
El 30 de marzo de 2026, Biogen Inc. obtuvo la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) para un nuevo régimen de alta dosis de su medicamento fundamental para la atrofia muscular espinal (AME), SPINRAZA. La decisión permite una nueva opción de tratamiento que consiste en dosis de carga de 50 mg y dosis de mantenimiento de 28 mg, que estarán disponibles en Estados Unidos en las próximas semanas.
La aprobación se basó en los datos del estudio pivotal de fase 2/3 DEVOTE. Los resultados del estudio mostraron que los lactantes no tratados previamente que recibieron el régimen de alta dosis experimentaron mejoras estadísticamente significativas en la función motora. Lograron una mejora media de 15,1 puntos en la escala CHOP-INTEND, creando una diferencia de 26,19 puntos en comparación con el descenso de 11,1 puntos observado en un grupo de control histórico no tratado del estudio ENDEAR (p<0.0001).
El nuevo régimen fortalece la posición de mercado de Biogen con dosificación acelerada
El tratamiento de alta dosis introduce una fase de carga acelerada estratégicamente importante, con dos dosis de 50 mg administradas con solo 14 días de diferencia. A esto le sigue una dosis de mantenimiento de 28 mg cada cuatro meses. Esta estructura está diseñada para administrar una concentración de fármaco más alta más rápidamente, una ventaja crucial en el tratamiento de la AME, una enfermedad degenerativa donde la intervención temprana es fundamental para preservar las neuronas motoras.
Esta aprobación fortalece la posición competitiva de Biogen en el mercado de la AME, donde SPINRAZA ha sido una terapia fundamental durante más de una década. La versión de alta dosis ya está aprobada en la Unión Europea, Suiza y Japón, estableciendo una amplia huella global. El perfil de seguridad del nuevo régimen se encontró generalmente consistente con la versión de dosis baja establecida, siendo las reacciones adversas más comunes en lactantes la neumonía, el COVID-19 y la desnutrición.