La mejora de HSBC impulsa las acciones de Arm más del 14%
Las acciones de Arm Holdings (NASDAQ: ARM) subieron más del 14% la semana pasada, impulsadas por un informe de analistas muy alcista de HSBC. El 22 de marzo, el analista de HSBC, Frank Lee, elevó la calificación de las acciones de Arm a "comprar" y duplicó con creces su precio objetivo a 205 dólares por acción. Este objetivo revisado sugiere un potencial alcista del 55% para los inversores, lo que indica una fuerte confianza en el rendimiento futuro del diseñador de chips.
Se pronostica que las regalías de servidores de IA alcanzarán los 4 mil millones de dólares para 2031
El argumento central de HSBC es que el mercado está subestimando el impacto transformador de la inteligencia artificial en el negocio de Arm. Si bien la compañía ha dependido históricamente del mercado de teléfonos inteligentes de lento crecimiento, se proyecta que su próximo gran impulsor de crecimiento serán los procesadores de servidores enfocados en IA. Lee destaca que, si bien las GPU son críticas para el entrenamiento de modelos de IA, las CPU basadas en Arm ofrecen ventajas significativas en eficiencia energética y costo para las cargas de trabajo de inferencia de IA. Basándose en este cambio, el analista proyecta que los ingresos por regalías de CPU para servidores de Arm aumentarán un 76% anualmente durante los próximos cinco años. Esta trayectoria de crecimiento situaría los ingresos del segmento en aproximadamente 4 mil millones de dólares para el año fiscal 2031, una cifra que coincide con los ingresos totales de Arm para el año fiscal 2025.
Los analistas ven un potencial alcista del 31,6% a pesar de los riesgos de los titulares
El sentimiento general del mercado para Arm Holdings sigue siendo positivo, con una calificación de consenso de "compra fuerte" por parte de los analistas. El precio objetivo promedio en Wall Street se sitúa en 164.50 dólares, lo que representa un potencial alcista del 31.6% desde los niveles actuales, aunque el objetivo de HSBC es notablemente más agresivo. Este optimismo persiste incluso cuando la compañía navega por una investigación anticorrupción en Malasia relacionada con un acuerdo de marzo de 2025. Por ahora, los analistas ven esto como un riesgo de titular manejable que no resta valor a la tesis de inversión central en torno a la IA. La narrativa se apoya aún más en colaboraciones tecnológicas, como una asociación con Fujitsu en una CPU basada en Arm, que refuerzan el papel creciente de la compañía en la infraestructura de IA de centros de datos y en el borde.