S&P Eleva Previsión de Crecimiento del PIB de APAC a 4,5% en 2026 por Auge Tecnológico
S&P Global Ratings elevó su pronóstico de crecimiento del producto interno bruto para 2026 en la región de Asia-Pacífico, excluyendo a China, al 4,5% desde una estimación previa del 4,2%. La revisión se basa en el fuerte impulso de las economías orientadas a la tecnología que se benefician del auge global de la inteligencia artificial y de la creciente demanda de semiconductores e infraestructura de centros de datos. La agencia de calificación destacó las considerables revisiones al alza para Hong Kong, India, Malasia, Singapur y Taiwán como motores clave de la mejora de las perspectivas. Específicamente para India, S&P aumentó su pronóstico de crecimiento para el año fiscal 2027 al 7,1%, citando un consumo privado resiliente y un sólido desempeño exportador.
Se Avecina un Shock Energético con el Brent a 130 Dólares en el Peor Escenario
La trayectoria de crecimiento positivo enfrenta una amenaza significativa por el conflicto en Oriente Medio y su impacto en los mercados energéticos globales. El pronóstico base de S&P asume interrupciones manejables, con el crudo Brent promediando alrededor de 80 dólares por barril para 2026. Sin embargo, la agencia describió un escenario desfavorable donde una interrupción más profunda y duradera del mercado energético podría empujar al Brent a un promedio de casi 130 dólares por barril en 2026. Este riesgo está obligando a las economías regionales a reaccionar, y Malasia, que recibe alrededor del 50% de su suministro de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, está explorando activamente proveedores de energía alternativos como Australia para asegurar la estabilidad de su suministro.
El BDA Prepara Apoyo Mientras los Bancos Centrales Sopesan Subidas de Tasas
En respuesta a las presiones económicas, las instituciones regionales están preparando medidas de contingencia. El Banco Asiático de Desarrollo (BDA) anunció un paquete de apoyo financiero para ayudar a sus países miembros en desarrollo a gestionar los impactos, incluyendo apoyo presupuestario de desembolso rápido y programas de financiación del comercio. Se espera que los precios más altos de la energía disminuyan el poder adquisitivo de los consumidores y tensen las posiciones fiscales de los importadores netos como India, Japón y Tailandia. Los economistas de S&P anticipan que esto reducirá el apetito por recortes de tasas en toda la región. Proyectan que algunos bancos centrales, particularmente en Indonesia y Filipinas, podrían verse obligados a ajustar la política monetaria modestamente para contrarrestar la potencial depreciación monetaria y las presiones inflacionarias si el shock energético se intensifica.