Las acciones de las aerolíneas europeas subieron con fuerza el miércoles, con algunas compañías ganando más del 5%, después de que los comentarios de Estados Unidos e Irán alimentaran las esperanzas de poner fin a la guerra en Oriente Medio, lo que provocó una fuerte caída de los precios del petróleo.
"El mercado está descontando rápidamente un dividendo de paz, y la caída del petróleo actúa como un recorte de impuestos directo para el sector del transporte", dijo un estratega de renta variable con sede en Londres. "Las aerolíneas son las que más tienen que ganar con una caída sostenida de los costes del combustible para aviones".
Las acciones de IAG SA, propietaria de British Airways, y de Wizz Air Holdings PLC lideraron las ganancias, mientras que el fabricante de motores Rolls-Royce Holdings PLC también subió. El repunte de los valores turísticos contrastó con la debilidad del sector energético, que cayó ante la perspectiva de un aumento de la oferta de petróleo y precios más bajos. El crudo Brent, la referencia internacional, cayó más de un 3% para cotizar por debajo de los 85 dólares el barril.
Este cambio repentino subraya lo estrechamente ligada que está la evolución de los mercados de renta variable a la situación geopolítica en Oriente Medio. Una desescalada duradera podría proporcionar un viento de cola significativo para la rentabilidad de las aerolíneas y la industria de viajes en general de cara a la temporada de verano, mientras que podría limitar el reciente rendimiento superior de los valores energéticos.
El repunte de las acciones de las aerolíneas fue generalizado. Además de las ganancias de IAG y Wizz Air, otras compañías de toda Europa también vieron subir el precio de sus acciones. El principal motor fue la fuerte caída de los precios del crudo, que representa uno de los mayores gastos operativos de las aerolíneas. Los costes del combustible para aviones habían sido un importante obstáculo para la industria, y cualquier alivio sostenido es visto positivamente por los inversores.
El sentimiento positivo se extendió a industrias relacionadas, como la fabricación aeroespacial, con Rolls-Royce beneficiándose de las mejores perspectivas para sus clientes de aerolíneas. El movimiento de los precios del petróleo también tuvo un efecto dominó en otras clases de activos, con los rendimientos de los bonos gubernamentales bajando ligeramente ante la reducción de las expectativas de inflación. El oro, un activo refugio tradicional, también cedió al disminuir la percepción de riesgo geopolítico.
Por el contrario, la caída de los precios del petróleo pesó sobre los principales productores de energía. Las acciones de Shell PLC y BP PLC registraron ligeros descensos en las primeras operaciones, ya que los inversores rotaron fuera del sector energético hacia sectores que se benefician de menores costes de combustible. La reacción del mercado pone de relieve la continua sensibilidad al flujo de noticias procedentes de Oriente Medio, con los operadores centrados en cualquier señal de resolución del conflicto.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.