Las acciones de los desarrolladores chinos de inteligencia artificial subieron el lunes, con Zhipu AI trepando un 9 por ciento hasta un nuevo máximo, a medida que los inversores reevalúan una feroz guerra de precios como un catalizador para la consolidación del mercado en lugar de un lastre para los márgenes.
El repunte marca un cambio drástico respecto a hace apenas dos meses y sugiere que los inversores se están volviendo más selectivos, favoreciendo a las empresas vistas como posibles ganadores a largo plazo en un mercado fuertemente influenciado por el impulso de Pekín hacia la autosuficiencia tecnológica. El mercado no ha descontado totalmente el impacto del apoyo político en la rentabilidad de estos valores tecnológicos, según gestores de fondos citados en informes recientes.
Zhipu AI, un destacado desarrollador de grandes modelos de lenguaje, vio cómo sus acciones subían un 9 por ciento para cerrar por encima de los 1400 HKD en las operaciones de la tarde en Hong Kong. Su rival MiniMax subió más de un 7 por ciento el mismo día. El movimiento contrasta fuertemente con principios de abril, cuando el lanzamiento de un nuevo modelo con precios agresivos por parte del competidor DeepSeek hizo que las acciones de Zhipu y MiniMax cayeran entre un 8 y un 9 por ciento.
Las ganancias señalan un cambio en el pensamiento de los inversores, que han pasado de temer la erosión de los márgenes a apostar por que una guerra de precios acelerará el surgimiento de unos pocos actores dominantes. Esto ocurre mientras los flujos de inversión se dirigen a la cadena de suministro de IA de China —desde semiconductores hasta software— incluso cuando la economía de consumo en general se desacelera, creando lo que un analista calificó como un mercado "muy, muy desigual".
Una guerra de precios de desgaste
El trasfondo del repunte es una de las guerras de precios de IA más agresivas a nivel mundial. La semana pasada, la startup DeepSeek, con sede en Hangzhou, hizo permanente un descuento del 75 por ciento en su modelo insignia V4-Pro, apenas un mes después de su lanzamiento. El movimiento consolida el precio del token de salida de su API en solo 0,87 dólares por millón de tokens.
Este precio socava drásticamente a los competidores occidentales. Para la misma carga de trabajo, el GPT-5.5 de OpenAI es casi 35 veces más caro, alrededor de 30 dólares por millón de tokens, mientras que el Claude Opus 4.7 de Anthropic cuesta unos 25 dólares. La estructura de costes es un desafío directo para los actores establecidos y hace que una nueva categoría de aplicaciones de agentes de IA sea económicamente viable en las plataformas chinas. Aunque el movimiento de DeepSeek asustó inicialmente a los inversores, el mercado parece ahora verlo como una característica decisiva del panorama competitivo, forzando una carrera hacia la escala donde solo las firmas más eficientes y mejor capitalizadas pueden sobrevivir.
La autosuficiencia tecnológica fomenta el interés de los inversores
La intensa competencia se está desarrollando en medio de un mandato gubernamental más amplio de autosuficiencia tecnológica. Esta prioridad nacional ha canalizado capital hacia firmas nacionales de hardware y software, respaldando sus valoraciones incluso mientras otros sectores de la economía sufren. La tendencia se refleja en la divergencia entre los mercados continentales y los de Hong Kong; el índice CSI300, de gran peso tecnológico, ha subido casi un 5 por ciento este año, mientras que el índice Hang Seng apenas ha variado.
Esta tesis de inversión impulsada por las políticas está llevando a apuestas cada vez más selectivas. Morgan Stanley, por ejemplo, recientemente recomendó sobreponderar Zhipu AI, MiniMax y Alibaba, señalando su confianza en su capacidad para navegar en el entorno competitivo. A medida que la guerra de precios hace que los servicios de IA sean más accesibles, el enfoque de los inversores se desplaza ahora hacia qué empresas pueden demostrar una retención genuina de clientes y construir modelos de negocio sostenibles sobre la base de una inferencia de bajo coste.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.