La incursión de Xpeng en la robótica señala un giro estratégico de fabricante puro de vehículos eléctricos a una empresa diversificada de 'movilidad del futuro', con el objetivo de justificar una valoración de estilo tecnológico.
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La incursión de Xpeng en la robótica señala un giro estratégico de fabricante puro de vehículos eléctricos a una empresa diversificada de 'movilidad del futuro', con el objetivo de justificar una valoración de estilo tecnológico.

El fabricante chino de vehículos eléctricos Xpeng Inc. está realizando una importante incursión más allá de los automóviles, planeando que robots humanoides se encarguen del 10% de su trabajo de ventas de coches para 2027. La empresa tiene la intención de comenzar la producción en masa de sus robots para finales de 2026, un movimiento que replantea su competencia con los rivales de vehículos eléctricos y la alinea más con los gigantes tecnológicos.
"En el futuro, los humanos se centrarán más en trabajos avanzados y creativos, mientras que las tareas tediosas, repetitivas, simples, peligrosas y no deseadas serán completadas por robots", afirmó He Xiaopeng, presidente y CEO de XPeng, en el Salón del Automóvil de Pekín.
El plan consiste en desplegar robots en las tiendas minoristas para presentar las características principales de los productos a los clientes antes de pasar el relevo al personal humano para las pruebas de conducción y la firma de contratos. La unidad de robótica de la empresa aspira a vender mucho más que el total de 10,000 robots humanooides vendidos en China el año pasado. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que incluye coches voladores y conducción autónoma, lo que señala una clara intención de ser valorada como una empresa tecnológica diversificada, no solo como un fabricante de coches.
Las ambiciones de Xpeng no se limitan al suelo. La rama de aviación de la empresa, AeroHT, tiene en desarrollo un vehículo modular llamado "Land Aircraft Carrier" (Portaaviones terrestre), que consiste en una furgoneta grande que transporta una aeronave eléctrica biplaza desmontable. Xpeng espera comenzar la producción a gran escala y la entrega de estos coches voladores en 2027, habiendo recibido ya más de 7,000 pedidos anticipados, principalmente dentro de China. Actualmente, la empresa colabora con las autoridades de aviación del país para obtener las certificaciones de vuelo necesarias. Este cronograma agresivo subraya el enfoque de la compañía en ser pionera en nuevos sectores de movilidad.
Esta diversificación se sustenta en una estrategia de expansión global y colaboración. Xpeng ya opera en aproximadamente 60 países, y su presidente Brian Gu declaró que la empresa aspira a que más del 50% de sus ingresos provengan de fuera de China en los próximos cinco a diez años. La reciente asociación con el fabricante alemán Volkswagen, que utiliza la plataforma de Xpeng para sus propios modelos eléctricos, valida la calidad de la tecnología de Xpeng. Este movimiento, junto con los planes para probar robotaxis en Guangzhou, sugiere que Xpeng se está posicionando como un proveedor de tecnología central en el futuro de la movilidad, creando potencialmente nuevas fuentes de ingresos mucho más allá de la venta de coches a los consumidores. Esto podría llevar a los inversores a reevaluar a la empresa frente a competidores como Tesla, que también cuenta con importantes proyectos de robótica e IA.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.