La IA de XPENG ahora conduce más que sus propietarios humanos, con su nuevo sistema autónomo tomando el volante en más del 50 por ciento del kilometraje total apenas un mes después de su lanzamiento.
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La IA de XPENG ahora conduce más que sus propietarios humanos, con su nuevo sistema autónomo tomando el volante en más del 50 por ciento del kilometraje total apenas un mes después de su lanzamiento.

XPENG Inc. ha anunciado que su sistema de conducción autónoma Vision-Language-Action (VLA) de segunda generación ha superado una tasa de penetración de kilometraje del 50% en toda su flota apenas un mes después de su despliegue inicial. Este hito significa que por cada 100 millas recorridas en un XPENG equipado con VLA, el sistema impulsado por IA tiene el control durante más de 50 de ellas, un paso significativo en el giro de la compañía de ser un fabricante de vehículos eléctricos a un “grupo tecnológico de IA física”.
“Creemos que la autonomía total llegará dentro de los próximos uno a tres años, lo que hará que la conducción autónoma sea una parte natural de los viajes diarios de las personas”, afirmó He Xiaopeng, presidente y director ejecutivo de XPENG, en el reciente evento de lanzamiento de la tecnología VLA de la compañía.
El sistema VLA 2.0 pasa de un proceso secuencial tradicional a una arquitectura de extremo a extremo de visión a acción, que según la compañía mejora la eficiencia de la conducción en un 23% y reduce la latencia del sistema a menos de 80 milisegundos. Este diseño reduce la dependencia de mapas de alta definición, lo que permite respuestas más parecidas a las humanas en entornos urbanos complejos. Volkswagen ha sido nombrado el socio inaugural para adoptar el sistema en China, con un despliegue global previsto para 2027, a la espera de las aprobaciones regulatorias.
Esta rápida adopción es fundamental para la ambiciosa estrategia de XPENG, que aprovecha una base de IA unificada en vehículos de pasajeros, flotas de Robotaxi, robots humanoides y coches voladores modulares. Si bien el logro tecnológico es notable, se produce en un momento en que la empresa se enfrenta a presiones financieras; los analistas de Zacks Equity Research calificaron recientemente las acciones (XPEV) como “Venta”, destacando la carrera de alto riesgo para monetizar estos sistemas avanzados.
La tecnología VLA 2.0 no es solo una actualización de software; representa un cambio arquitectónico fundamental. Impulsado por cuatro chips Turing AI de desarrollo propio que ofrecen hasta 3.000 TOPS de potencia informática efectiva, el sistema procesa información visual y la traduce directamente en acciones de conducción. Esta es la tecnología principal detrás del próximo XPENG GX, un SUV insignia de seis plazas y tamaño completo diseñado para ser el “buque insignia” de las ambiciones de IA física de la compañía.
El GX será el primer vehículo de producción que contará con el sistema steer-by-wire de próxima generación de Bosch, que elimina el eje de dirección mecánico para una transmisión de señal puramente electrónica. Esto, combinado con la dirección activa en las ruedas traseras, tiene como objetivo resolver el “triángulo imposible” de los SUV grandes: mal manejo, una tercera fila estrecha y espacio de equipaje insuficiente. El vehículo también incorpora tecnologías de redundancia de seguridad derivadas de XPENG AeroHT, la división de coches voladores de la compañía, lo que garantiza que los sistemas críticos permanezcan operativos incluso con fallos parciales.
XPENG apuesta su futuro a la idea de que el modelo de IA que impulsa sus coches es una plataforma versátil para una gama más amplia de “IA incorporada”. La compañía planea aumentar su inversión en I+D en IA física a 7.000 millones de yuanes en 2026 para impulsar la comercialización de sus proyectos interconectados.
La misma pila tecnológica VLA 2.0 ya se está utilizando en los vehículos Robotaxi de XPENG, que han comenzado las pruebas supervisadas en carreteras públicas en Guangzhou. También impulsa la nueva generación del robot humanoide IRON de la compañía. Al integrar tecnologías de sus proyectos más futuristas en un vehículo de mercado masivo como el GX, XPENG pretende crear una ventaja competitiva sistemática y demostrar un camino claro hacia la monetización de su amplia I+D. El éxito de esta estrategia determinará si XPENG puede pasar de ser un fabricante de vehículos eléctricos en dificultades a una fuerza dominante en la próxima era de la inteligencia artificial física.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.