Los precios del petróleo retrocedieron desde sus máximos de cuatro años después de que el expresidente Donald Trump rechazara la última propuesta de Irán para poner fin al conflicto, introduciendo nueva incertidumbre en las negociaciones para reabrir el crítico Estrecho de Ormuz.
Los futuros del crudo WTI cayeron por debajo de los 120 dólares el barril después de que el expresidente de EE. UU. Donald Trump dijera que "no estaba satisfecho" con una nueva propuesta de paz de Irán, atenuando las expectativas de una resolución rápida al conflicto de un mes que ha cerrado una vía fluvial petrolera vital.
"Nadie sabe qué son las conversaciones excepto yo mismo y un par de personas más", dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca, añadiendo que "no estaba seguro de un acuerdo".
El rechazo siguió a una sesión volátil en la que el crudo Brent, la referencia mundial, subió brevemente a un máximo de cuatro años de 126 dólares el barril tras los informes de la nueva propuesta, antes de recortar todas las ganancias. La Casa Blanca declaró más tarde que consideraba la guerra "terminada" al llegar el plazo del viernes para la extensión del Congreso, aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán advirtió que no era realista esperar resultados rápidos.
El estancamiento de las negociaciones deja en pie el bloqueo del Estrecho de Ormuz, manteniendo millones de barriles de petróleo fuera del mercado y sosteniendo la presión sobre los precios. Si bien EE. UU. se ha movido para liberar 92,5 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo, los operadores están ahora atentos a cualquier señal de conversaciones por canales secundarios durante el fin de semana para evitar una nueva escalada.
Un callejón sin salida diplomático
El impulso diplomático se produjo después de una semana tensa. Irán había amenazado con una respuesta "larga y dolorosa" a cualquier nuevo ataque de EE. UU. y reiteró su reclamo sobre el Estrecho de Ormuz, que ha bloqueado desde el 8 de abril en respuesta a un bloqueo naval de EE. UU. a sus exportaciones de petróleo.
Teherán presentó la nueva propuesta a través de intermediarios paquistaníes, según los medios estatales. Sin embargo, el rechazo público de Trump a la oferta sugiere que persiste una brecha significativa entre las dos partes. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, advirtió que después de una "guerra extremadamente sangrienta", no era "muy realista" esperar un avance rápido.
Mercados petroleros en vilo
La acción de los precios refleja la aguda sensibilidad del mercado al conflicto entre EE. UU. e Irán, que ha eclipsado los fundamentos tradicionales de oferta y demanda. La guerra ha sido citada por la AIE como la causa de la "mayor crisis energética de la historia".
Toda la economía mundial siente el impacto, con aliados como Pakistán admitiendo una profunda vulnerabilidad debido a la falta de reservas estratégicas. En contraste, EE. UU. se apoya en su Reserva Estratégica de Petróleo, ofreciendo prestar hasta 92,5 millones de barriles a las empresas energéticas para calmar los mercados. A pesar de estas medidas, los precios del combustible en EE. UU. han subido, contribuyendo a una inflación más amplia.
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