Los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo subieron un 6,87 por ciento para situarse en 89,61 dólares por barril, una ganancia significativa de 5,76 dólares que indica una renovada volatilidad en los mercados energéticos.
El movimiento lleva al WTI, la referencia estadounidense, a su nivel más alto en varias semanas, reflejando las preocupaciones de los operadores sobre la escasez de suministros y las tensiones geopolíticas. Si bien ningún evento único desencadenó el fuerte aumento, la magnitud del movimiento sugiere un cambio en el sentimiento del mercado.
Otros futuros de energía mostraron un panorama mixto. Los futuros del crudo Murban de Abu Dabi experimentaron una ligera caída del 0,13 por ciento a 91,58 dólares el barril. En los EE. UU., el gas natural de NYMEX para entrega en mayo cerró en 2,6890 dólares por millón de unidades térmicas británicas, mientras que los futuros de gasolina de mayo cerraron en 3,1168 dólares por galón y los futuros de gasóleo de calefacción en 3,5409 dólares por galón.
Un período sostenido de precios del petróleo cerca del nivel de 90 dólares podría tener amplias consecuencias económicas, alimentando potencialmente la inflación y aumentando los costos de transporte y fabricación. Esto plantea un desafío para los bancos centrales que ya están lidiando con presiones persistentes sobre los precios y podría lastrar el crecimiento económico si se recorta el gasto de los consumidores y las empresas.
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