(Bloomberg) -- World Liberty Financial, el proyecto cripto cofundado por el presidente Trump y sus hijos, ha desatado una tormenta entre sus primeros inversores con una propuesta para bloquear el 80% de sus tokens durante cuatro años, retrasando el acceso total hasta 2030.
“Esta propuesta fue diseñada para asegurar de manera óptima la participación a largo plazo en nuestro ecosistema y ayudar a garantizar una oferta de mercado saludable”, dijo el portavoz de World Liberty Financial, David Wachsman, en un comunicado.
El bloqueo propuesto, anunciado el miércoles en el foro de gobernanza del proyecto, sometería a 17.000 millones de tokens a una congelación de negociación de dos años, seguida de un periodo de adjudicación de dos años. La medida se produce después de que el token del proyecto, WLFI, alcanzara un mínimo histórico de 0,078 dólares el 12 de abril, según datos de CoinGecko. El bloqueo también se aplicaría a los tokens de los fundadores, con un año adicional de adjudicación y una quema del 10% de los tokens.
La propuesta ha intensificado la frustración de los inversores que se venía gestando desde hace meses. Muchos han expresado su preocupación por el control centralizado del proyecto, un sistema de votación escalonado que favorece a los grandes poseedores de tokens y una percibida falta de transparencia. La controversia escaló la semana pasada cuando se reveló que World Liberty Financial había pedido prestados 75 millones de dólares contra sus propias reservas de tokens, una medida que los inversores temían que pudiera inundar el mercado y deprimir aún más el precio. Desde entonces, la empresa ha reembolsado 25 millones de dólares del préstamo.
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