Workspace Group PLC enfrenta un desafío significativo en su junta directiva por parte del inversor activista Saba Capital Management, que está utilizando su participación del 18,21% para presionar por una reforma integral del arrendador de oficinas flexibles con sede en Londres.
El fideicomiso de inversión inmobiliaria (REIT) del FTSE 250 dijo que su junta ha rechazado una propuesta de Saba para liquidar todo el negocio en 12 meses. Workspace calificó el plan de "inalcanzable" y poco probable que genere el mejor valor para los accionistas, según un comunicado de la empresa. Las demandas del activista se someterán a votación en la junta general anual de la empresa el 23 de julio.
Saba Capital ha solicitado resoluciones que buscan la destitución de cinco directores no ejecutivos actuales y el nombramiento de cuatro nuevos. El movimiento se produce mientras Workspace lidia con rentas más bajas y mayores vacantes, habiendo advertido recientemente que su beneficio en el año fiscal 2027 caería drásticamente. Ante la presión, se informa que Workspace está considerando la venta de su propiedad más valiosa, Salisbury House, por un valor estimado de 125 millones de libras (170 millones de dólares).
La venta potencial es parte de una estrategia más amplia para vender activos, con la empresa apuntando a 200 millones de libras en ventas totales para reforzar sus finanzas. "La disposición potencial de este edificio es consistente con nuestra estrategia de reciclar nuestros activos para generar retornos para los accionistas", podría decir un portavoz de Workspace, aunque la empresa ha declinado oficialmente comentar sobre la venta específica. La presión de Saba por una liquidación completa tiene como objetivo cerrar la brecha entre el deprimido valor de mercado de la empresa y el valor de sus activos inmobiliarios subyacentes.
El desafío de Saba Capital, de Boaz Weinstein, sitúa al nuevo CEO Charlie Green en una posición difícil. Las acciones de la empresa han caído un 23% en Londres durante el último año mientras navega por un mercado post-pandemia donde muchas empresas están reduciendo los presupuestos de oficina.
La próxima reunión anual del 23 de julio será una prueba crítica para la estrategia actual de Workspace frente al impulso del activista por un enfoque de liquidación más radical. Los inversores seguirán de cerca los resultados del año completo el 10 de junio para obtener más detalles sobre el plan defensivo de la junta.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.