El índice de volatilidad CBOE (VIX) se disparó más del 7 % para negociarse cerca de 30 el lunes por la mañana después de que las negociaciones de paz del fin de semana en las que participaba EE. UU. colapsaran abruptamente, señalando una renovada ansiedad entre los inversores.
"El mercado está reevaluando el riesgo geopolítico en tiempo real", afirmó Priya Mehta, analista del mercado de renta variable. "Un VIX en 30 sugiere un miedo significativo y el potencial de un fuerte movimiento a la baja en las acciones".
El llamado "indicador del miedo" saltó más de 2 puntos hasta un máximo de 29,80, su nivel más alto en tres semanas. El movimiento vino acompañado de una venta masiva generalizada en los futuros de renta variable estadounidense, con los futuros del S&P 500 apuntando a una apertura a la baja.
La ruptura de las conversaciones introduce una nueva capa de incertidumbre para los mercados globales, que habían estado descontando una desescalada. Los inversores se preparan ahora para los posibles impactos en el comercio mundial y las cadenas de suministro, y se espera que se acelere la huida hacia activos refugio como el oro y los bonos del Tesoro estadounidense. El siguiente indicador clave a vigilar será la apertura del mercado de valores de EE. UU.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.