Virgin Galactic Holdings Inc. (SPCE) ha señalado un cambio crítico del desarrollo a las operaciones al anunciar que su primera nave espacial de clase Delta comenzará las pruebas en tierra en abril, con el objetivo de iniciar los vuelos comerciales a finales de 2026. La noticia hizo que las acciones se dispararan más de un 17%, ya que los inversores acogieron con satisfacción un cronograma concreto para la generación de ingresos a través del vehículo de mayor capacidad de la empresa, crucial para competir con rivales como Blue Origin.
"Dado que el ensamblaje estructural finalizará en la próxima semana o dos, esperamos llevar esta nave a pruebas en tierra en abril, lo que la sitúa en camino para nuestro primer vuelo espacial en el cuarto trimestre de 2026", afirmó Michael Colglazier, director ejecutivo de Virgin Galactic, en la conferencia de resultados de la compañía.
El nuevo vehículo de clase Delta transportará a seis pasajeros, un aumento del 50% respecto al VSS Unity de cuatro pasajeros, que realizó su última misión en junio de 2024. Las pruebas en tierra están programadas hasta julio, seguidas de pruebas de planeo en el tercer trimestre. La empresa planea entonces tres vuelos de prueba motorizados antes de comenzar el servicio comercial, empezando con cargas útiles de investigación y seguidos por astronautas privados de seis a ocho semanas después.
El reinicio operativo es fundamental para el futuro financiero de la compañía, mientras gestiona una lista de espera de casi 700 clientes e intenta justificar su valoración. Virgin Galactic reportó una pérdida neta de 279 millones de dólares con solo 2 millones de dólares de ingresos en 2025, y terminó el año con 338 millones de dólares en efectivo, lo que provocó una advertencia de "empresa en funcionamiento" en su informe anual que la compañía restó importancia.
Un relanzamiento comercial de alto riesgo
Para coincidir con este progreso, Virgin Galactic ha reabierto la venta de entradas para un lote de 50 asientos a 750.000 dólares cada uno, un aumento del 25% respecto al precio de 600.000 dólares en 2023. Estos nuevos titulares de billetes serán programados después de que la empresa vuele su lista actual de "astronautas fundadores". El movimiento busca capitalizar un mercado de turismo espacial que Fortune Business Insights proyecta que crecerá de 2.300 millones de dólares en 2026 a 47.000 millones de dólares para 2034.
Una vez que la nave Delta entre en servicio, Colglazier dijo que la compañía aumentará su ritmo de vuelo de cuatro a ocho vuelos por mes, con el objetivo de alcanzar 10 o más en el segundo trimestre de 2027. Esta mayor cadencia es esencial para que la empresa desafíe a competidores como Blue Origin de Jeff Bezos, que ha transportado a 98 personas, y para establecer un modelo de negocio viable en un sector que requiere tanto capital.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.