El fabricante vietnamita de vehículos eléctricos VinFast Auto transferirá casi 7.000 millones de dólares en deuda y venderá sus principales fábricas por 506 millones de dólares a un grupo de inversores con estrechos vínculos con su empresa matriz, Vingroup.
"Desde una perspectiva estratégica y financiera, este movimiento tiene sentido", afirmó Mehdi Jaouadi, socio de la consultora YCP con sede en Singapur. "Sin embargo, desde una perspectiva de gobernanza, esta decisión estratégica presenta algunas señales de alerta".
El acuerdo, cuyo cierre está previsto para septiembre, supondrá que VinFast venda su división de fabricación vietnamita a su fundador, Pham Nhat Vuong, y a una empresa controlada por un miembro del consejo de administración de Vincom Retail. Los compradores asumirán aproximadamente 6.900 millones de dólares en deuda, un factor clave de la pérdida de 3.900 millones de dólares de VinFast el año pasado.
La transacción ha provocado una caída del 12% en las acciones de VinFast desde su divulgación el 12 de mayo, ya que los inversores cuestionan la compleja estructura y la naturaleza de partes vinculadas de los compradores. El movimiento apunta a un modelo de "activos ligeros", pero plantea dudas sobre el gobierno corporativo del fabricante de automóviles, que aún no ha obtenido beneficios desde su fundación en 2017.
Una transacción compleja
Bajo el acuerdo multiparte, el negocio de fabricación será adquirido por un grupo que incluye al fundador Pham Nhat Vuong y Future Investment and Trading Development (FIRD). FIRD, que finalmente tendrá una participación del 95,5%, está controlada por el empresario inmobiliario Nguyen Hoai Nam, miembro del consejo de la antigua unidad de Vingroup, Vincom Retail.
La estructura ha atraído el escrutinio de los analistas. Una tercera empresa, Ngoc Quy Investment and Trading Development, participará en la compra inicial antes de que su participación sea reestructurada, lo que genera dudas sobre su papel. VinFast dijo a Reuters que "no era parte en estas transacciones y, por lo tanto, no tiene base ni autoridad para comentar".
Al subcontratar su fabricación, VinFast afirma que puede centrar sus recursos en investigación y desarrollo. Los nuevos propietarios de las fábricas podrán producir coches y baterías para terceros, aunque Vingroup negó tener planes de vender las instalaciones a un fabricante de equipos originales como Foxconn.
La transferencia de deuda es un intento crítico de sanear el balance de VinFast antes de futuras necesidades de financiación. Los inversores estarán atentos a la finalización del acuerdo en el tercer trimestre y a cualquier acuerdo de fabricación con terceros posterior que los nuevos propietarios de las fábricas puedan firmar.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.