China Vanke Co. está negociando con los acreedores para ampliar el vencimiento de un bono de 2.000 millones de yuanes que vence este mes, una medida que pone de relieve el persistente estrés financiero dentro del sector inmobiliario de China, incluso para los promotores con respaldo estatal. La empresa ha propuesto reembolsar anticipadamente el 40% del principal para obtener la aprobación de una prórroga de un año, según personas familiarizadas con el asunto.
Según un informe de Bloomberg, "Vanke ha informado a ciertos bonistas que busca ampliar el vencimiento de los bonos denominados en yuanes que vencen este mes". Según se informa, la empresa está considerando ofrecer los mismos términos que tres bonos anteriores que se prorrogaron un año.
Los bonos en circulación tienen un importe principal de 2.000 millones de yuanes y vencían originalmente el 23 de abril. La propuesta de prórroga requiere un alto umbral de apoyo de más del 90% de los bonistas para entrar en vigor. Se ha programado una reunión con los acreedores para el 17 de abril para discutir el plan.
Un fracaso de Vanke, una de las promotoras más grandes de China y anteriormente considerada una de las más sólidas, a la hora de asegurar la prórroga podría desencadenar un impago. Esto probablemente enviaría otra onda de choque a través del frágil mercado inmobiliario del país, inquietando aún más a los inversores y afectando potencialmente a los bonos y acciones de otras promotoras. Una prórroga exitosa otorgaría a Vanke un respiro temporal, pero subrayaría los profundos desafíos de liquidez que continúan asolando a la industria.
La medida se produce mientras el sector inmobiliario de China lidia con una crisis de varios años, marcada por una ola de impagos, la caída del valor de las propiedades y el débil sentimiento de los compradores de viviendas. Si bien Pekín ha implementado diversas medidas de apoyo, la recuperación ha sido lenta y las promotoras continúan enfrentando una presión significativa para el pago de la deuda. La lucha de Vanke por cumplir con sus obligaciones, a pesar de su estatus respaldado por el estado, sugiere que la crisis está lejos de terminar y que incluso los actores más fuertes no son inmunes.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.