El dólar estadounidense se mantuvo firme cerca del nivel de los 160 yenes, que se vigila de cerca, cotizando a 159,29 el lunes, mientras la brecha entre los rendimientos de los bonos gubernamentales de EE. UU. y Japón continúa brindando un fuerte apoyo al par de divisas.
Los operadores señalaron el marcado contraste en la política monetaria entre la Reserva Federal y el Banco de Japón como el motor principal. "La historia fundamental de los diferenciales de rendimiento es poderosa, pero el riesgo de una intervención inminente por parte del gobierno japonés es lo único que impide una ruptura más significativa", señaló un estratega de mercado.
La divergencia de políticas sigue siendo amplia; mientras que la Reserva Federal ha mantenido una postura restrictiva para combatir la inflación, el Banco de Japón ha tardado en alejarse de su política monetaria ultra-laxa. Esto ha resultado en un flujo constante de capital fuera del yen de bajo rendimiento hacia el dólar de mayor rendimiento. La debilidad del yen es generalizada, y pares como el dólar canadiense también ganan terreno, ya que 1 CAD ahora compra más de 116 JPY.
La situación presenta un alto riesgo de volatilidad para el par de divisas. Una ruptura sostenida del nivel de 160 podría desencadenar una rápida depreciación del yen a medida que se activen las órdenes de stop-loss. Por el contrario, una intervención directa de las autoridades japonesas, que se vuelve más probable con cada movimiento al alza, probablemente causaría una apreciación brusca y repentina del yen, sorprendiendo a muchos especuladores.
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