El dólar estadounidense cayó bruscamente frente al yen japonés el 17 de abril, bajando un 0,8% después de que la reapertura del Estrecho de Ormuz mejorara el apetito por el riesgo global y aliviara las preocupaciones geopolíticas.
"La reapertura de Ormuz actúa como una válvula de escape para el mercado", afirmó David Chen, estratega senior de divisas de un importante banco. "Se está eliminando una prima de riesgo significativa del petróleo y, por extensión, del dólar. Esto da luz verde al mercado para vender el dólar frente a monedas de financiación como el yen".
El par USD/JPY tocó un mínimo de sesión de 148,20, cayendo desde un máximo de 149,35 alcanzado anteriormente en el día. El movimiento coincidió con una caída en los precios de la energía, con el crudo West Texas Intermediate bajando un 2,5% hasta los 83,50 dólares el barril. El mejor clima también se reflejó en las acciones, con los futuros del S&P 500 apuntando a una apertura positiva.
El descenso marca un cambio significativo en los mercados de divisas, que habían visto cómo el dólar se fortalecía durante semanas debido a las tensiones geopolíticas. Los operadores estarán ahora pendientes de si el USD/JPY puede mantenerse por debajo del nivel clave de 148,00, y es probable que la atención vuelva a centrarse en los próximos datos de inflación tanto de EE. UU. como de Japón.
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