El dólar canadiense se debilitó frente a su homólogo estadounidense el martes, con el tipo de cambio USD/CAD revirtiendo las pérdidas iniciales después de que el crudo West Texas Intermediate cayera más del 2% para cotizar por debajo de los 90 dólares el barril.
"El mercado del petróleo está descontando una mayor probabilidad de un acuerdo entre EE. UU. e Irán, lo que podría desbloquear una cantidad significativa de suministro de crudo", afirmó el analista ficticio John Smith, estratega jefe de mercado de Fictitious Firm. "Eso es un viento en contra directo para las divisas vinculadas al petróleo como el dólar canadiense".
El movimiento en el par de divisas fue una reacción directa a los mercados energéticos, donde el crudo WTI para entrega en mayo cayó 2,10 dólares, o un 2,3%, hasta los 89,50 dólares el barril. El descenso fue impulsado por informes de conversaciones diplomáticas constructivas entre Estados Unidos e Irán, que podrían conducir al levantamiento de las sanciones. En el mercado de divisas, el USD/CAD subió desde un mínimo de la sesión de 1,3520 para cotizar en 1,3580.
Un acuerdo potencial es significativo porque podría reintroducir hasta 1 millón de barriles diarios de petróleo iraní en el mercado mundial. Esto aliviaría las ajustadas condiciones de suministro que han mantenido los precios elevados, pero impactaría negativamente en las economías de las naciones exportadoras de petróleo como Canadá, donde los productos energéticos son un componente principal del PIB.
La caída de los precios del crudo refleja la sensibilidad del mercado a los acontecimientos geopolíticos en Oriente Medio. Aunque no se ha finalizado ningún acuerdo, el optimismo por sí solo fue suficiente para desencadenar una venta masiva en el mercado del petróleo. La posibilidad de un aumento del suministro de Irán llega en un momento en que los operadores también sopesan unas perspectivas de demanda mixtas, ante la preocupación por la ralentización de la economía mundial.
Para la economía canadiense, unos precios del petróleo persistentemente más bajos podrían traducirse en un empeoramiento de la relación de intercambio, un menor superávit por cuenta corriente y, potencialmente, una postura más suave (dovish) por parte del Banco de Canadá. La política del banco central es muy sensible a las perspectivas de la principal materia prima de exportación del país. El mercado estará muy atento a cualquier anuncio oficial de las negociaciones en curso entre EE. UU. e Irán.
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