USA Rare Earth Inc. (NASDAQ:USAR) adquirirá Serra Verde Group por aproximadamente 2.800 millones de dólares, un movimiento que asegura una importante mina brasileña y desafía el dominio de China sobre el suministro mundial de elementos de tierras raras magnéticas críticas.
"La adquisición de Serra Verde representa un paso transformador para cumplir nuestra ambición de construir un campeón mundial... avanzando en nuestro objetivo de crear una plataforma totalmente integrada que servirá como piedra angular de la seguridad del suministro mundial de tierras raras durante las próximas décadas", afirmó Barbara Humpton, CEO de USA Rare Earth.
La transacción consiste en 300 millones de dólares en efectivo y la emisión de más de 126 millones de nuevas acciones. Incluye la mina Pela Ema en Goiás, Brasil, un productor a gran escala de disprosio, terbio e itrio que comenzó a operar en 2024 tras una inversión de 1.100 millones de dólares.
La adquisición tiene como objetivo establecer una cadena de suministro integrada verticalmente fuera de Asia, y se proyecta que la instalación brasileña genere entre 550 y 650 millones de dólares en EBITDA anual para 2027. El acuerdo cuenta con la reducción de riesgos gracias a un contrato de compra de 15 años con una entidad respaldada por EE. UU., lo que garantiza una demanda estable de materiales esenciales para los imanes de NdFeB.
Una jugada estratégica para la seguridad de la cadena de suministro
Se espera que la operación se cierre en el tercer trimestre de 2026, lo que supone un paso significativo en la estrategia de USA Rare Earth para construir una cadena de suministro nacional para la producción de imanes de elementos de tierras raras, independiente de Asia. Serra Verde es el único productor fuera de la región capaz de suministrar las cuatro tierras raras magnéticas a escala, incluidos el disprosio, el itrio y el terbio.
La mina Pela Ema, que inició su producción en 2024, cuenta con el respaldo de 565 millones de dólares en financiación de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de EE. UU. (DFC). Para finales de 2027, se proyecta que la instalación alcance su capacidad de fase uno de 6.400 toneladas anuales de óxidos de tierras raras totales. La noticia de la adquisición hizo que las acciones de USA Rare Earth subieran un 17,88% para cerrar en 25,97 dólares.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.