Estados Unidos ha amenazado con escalar las acciones contra Irán, incluyendo el despliegue de “medios no utilizados anteriormente”, si no se alcanza un acuerdo de negociación antes de la fecha límite final de las 8 p.m. hora del Este el martes. El ultimátum pone a los mercados globales en alerta máxima ante un potencial conflicto militar que podría interrumpir una parte significativa del suministro mundial de petróleo.
"EE. UU. tiene 'la capacidad de infligir un dolor mayor', pero tanto el presidente Trump como yo mismo 'no queremos llegar a ese punto'", dijo el vicepresidente Vance en un comunicado. Confirmó que EE. UU. espera una respuesta definitiva de Irán, ya sea positiva o negativa, antes de que expire el plazo.
La advertencia llega después de que mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía hayan estado trabajando para negociar un alto el fuego en dos etapas. La propuesta inicial implica una pausa de 45 días en las hostilidades para permitir negociaciones sobre una resolución permanente, según informes de Axios. Los puntos clave de fricción siguen siendo la reapertura total del Estrecho de Ormuz y el destino del uranio altamente enriquecido de Irán. El crudo Brent, la referencia mundial, cotizaba al alza a medida que se acercaba la hora límite, reflejando el aumento de la prima de riesgo geopolítico.
El fracaso en asegurar un acuerdo arriesga una confrontación militar directa que podría poner en peligro el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento para el 21 por ciento del comercio mundial de petróleo. Los analistas advierten que un conflicto a gran escala podría provocar ataques a infraestructuras energéticas críticas en Irán y ataques de represalia contra instalaciones en el Golfo, lo que potencialmente empujaría los precios del petróleo muy por encima de los 100 dólares el barril y desencadenaría una huida generalizada hacia la seguridad en los mercados globales.
Lucha Diplomática
Las negociaciones han sido intensas, con informes de mensajes directos intercambiados entre funcionarios estadounidenses e iraníes junto con los esfuerzos de los mediadores regionales. El alto el fuego propuesto de 45 días se ve como un esfuerzo de último recurso para alejar a la región de una guerra más amplia. Sin embargo, Teherán ha expresado su preocupación de que cualquier tregua pueda ser temporal, trazando paralelismos con los conflictos en Gaza o el Líbano, donde los combates se reanudaron después de las pausas iniciales.
Los mediadores están intentando persuadir a Irán para que tome medidas iniciales de desescalada, particularmente en lo que respecta al tráfico marítimo en el estrecho y sus reservas nucleares, a cambio de garantías de seguridad de Estados Unidos. Públicamente, sin embargo, la postura oficial de Irán sigue siendo intransigente, y funcionarios del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirman que la situación en el Estrecho de Ormuz no volverá a su estado anterior a la guerra.
Mercados en Tensión
El estancamiento ha inyectado una incertidumbre significativa en los mercados financieros. El coste de asegurar contra el impago de la deuda soberana de los gobiernos regionales se ha ampliado y los mercados de renta variable han retrocedido. Analistas de múltiples firmas han advertido que una escalada militar podría causar un grave choque energético.
"Un fracaso en las negociaciones podría conducir a nuevas sanciones o acciones militares, lo que probablemente causaría un aumento significativo en los precios del petróleo crudo", señaló un informe de Gavekal Research. La firma proyecta que el Brent podría superar los 120 dólares el barril en un escenario donde el Estrecho de Ormuz se cierre durante un período prolongado. Tal choque de precios aumentaría las presiones inflacionarias globales y podría conducir a una venta masiva de acciones, particularmente en sectores sensibles a la energía como las aerolíneas y la fabricación. Las próximas 24 horas son críticas para determinar el camino a seguir para la estabilidad regional y los mercados energéticos globales.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.