El gobierno de EE. UU. permitirá que esta semana expire una exención de sanciones temporal que permitía la venta de 140 millones de barriles de petróleo iraní, una medida que amenaza con reducir el suministro energético mundial y elevar los precios del crudo.
"La exención de 30 días emitida el 20 de marzo expirará el 19 de abril", dijeron dos funcionarios estadounidenses, confirmando la decisión de la administración de no prorrogar la medida.
La expiración de la exención elimina un volumen significativo de crudo del mercado mundial, afectando tanto a los futuros de Brent como a los de WTI. Los precios del petróleo han sido volátiles, con el crudo Brent cotizando por encima de los 90 dólares por barril en las últimas semanas debido a las tensiones geopolíticas y los recortes de suministro de la OPEP+. La adición de 140 millones de barriles había proporcionado un colchón temporal contra los choques de oferta.
La decisión obliga a los refinadores mundiales a buscar suministros alternativos, probablemente a un coste mayor. Para el mercado, esto eleva el riesgo de un periodo sostenido de precios de la energía más altos, lo que podría complicar los esfuerzos de los bancos centrales por controlar la inflación. El foco de atención se desplaza ahora a si otros productores, como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, aumentarán la producción para compensar el déficit.
El cambio de política se produce en un momento delicado para la economía mundial. Los mercados de la energía han estado en vilo, equilibrando la preocupación por un posible déficit de suministro con la incertidumbre de la demanda de economías clave como China. La exención inicial se implementó para aliviar las presiones sobre el suministro de energía y proporcionó un breve respiro, pero su terminación reintroduce riesgos por el lado de la oferta.
Según el Tesoro de EE. UU., la exención inicial se diseñó para mitigar el impacto en el mercado durante un periodo de mayor tensión geopolítica. Sin embargo, con el fin de la exención, los operadores vigilarán de cerca los datos de inventarios de la Administración de Información de Energía (EIA) y el recuento de plataformas para detectar señales de cómo están respondiendo los productores estadounidenses.
La última vez que se retiró del mercado un volumen significativo de petróleo iraní mediante la aplicación de sanciones, contribuyó a un repunte de varios meses en los precios del crudo. Este precedente sugiere que, a menos que otros grandes productores actúen con rapidez, es probable que se produzca una tendencia al alza similar. La reacción del mercado en los próximos días será fundamental para calibrar la trayectoria de la inflación a corto plazo y su impacto en los mercados financieros en general.
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