Estados Unidos ha intensificado su campaña económica contra Irán, sancionando a decenas de entidades involucradas en los sectores petrolero y petroquímico mientras los mercados energéticos mundiales permanecen en vilo.
Estados Unidos ha intensificado su campaña económica contra Irán, sancionando a decenas de entidades involucradas en los sectores petrolero y petroquímico mientras los mercados energéticos mundiales permanecen en vilo.

El Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó el 19 de mayo a 12 personas y 48 entidades corporativas y embarcaciones vinculadas al comercio energético de Irán, intensificando su campaña de "presión extrema" mientras las negociaciones para poner fin al conflicto más amplio con Teherán muestran pocos avances.
"Cada dólar adicional que el Kremlin gana con esta licencia ayuda a Putin a financiar su guerra ilegal contra Ucrania y a matar ucranianos inocentes", dijeron las senadoras demócratas Jeanne Shaheen y Elizabeth Warren en un comunicado, criticando una exención separada sobre el petróleo ruso que complica la postura estadounidense.
Las nuevas sanciones se dirigen a 19 buques de transporte, incluidos petroleros y quimiqueros, y 29 empresas comerciales y de transporte marítimo, entre ellas Amin Exchange. La medida se produce mientras el crudo Brent, la referencia internacional, cotiza cerca de los 109 dólares por barril. El bloqueo iraní en curso del Estrecho de Ormuz (un cuello de botella para más del 20 por ciento del petróleo mundial) y un contrabloqueo por parte de EE. UU. continúan interrumpiendo las cadenas de suministro globales y elevando los precios de la energía.
Las últimas sanciones tienen como objetivo paralizar la principal fuente de ingresos de Irán, pero corren el riesgo de tensar aún más un mercado petrolero mundial ya afectado por el conflicto que comenzó a finales de febrero. Con Irán exigiendo la liberación total de los activos congelados e insistiendo en su derecho "no negociable" al enriquecimiento nuclear, la medida complica las frágiles negociaciones mediadas por Pakistán y aumenta el riesgo de una mayor escalada en el Golfo Pérsico.
### Una guerra económica de dos frentes
La acción del Tesoro contra las entidades iraníes se produce pocos días después de que se extendiera una exención de sanciones para el petróleo ruso transportado por mar, una medida destinada a "estabilizar el mercado físico del crudo", según el Secretario del Tesoro Scott Bessent. Este enfoque dual resalta la difícil posición de la administración Trump mientras intenta castigar a sus adversarios sin causar un aumento en los precios domésticos de la gasolina. La exención rusa ha sido criticada por los senadores demócratas como un "regalo indefendible" para Vladimir Putin.
Las sanciones contra Irán son más directas, añadiendo las entidades a la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), cortándolas efectivamente del sistema financiero estadounidense. Esta acción es parte de una estrategia más amplia para obligar a Teherán a volver a la mesa de negociaciones en términos aceptables para Washington.
### Negociaciones estancadas y posturas radicales
A pesar de los rumores sobre posibles acuerdos, ambas partes siguen muy distanciadas. El presidente Trump ha declarado que está dando a Irán un "período de tiempo limitado" para llegar a un acuerdo, mientras que los funcionarios iraníes han advertido que cualquier nueva agresión estadounidense será recibida con una "respuesta más fuerte".
Las propuestas de paz de Teherán han incluido demandas para una retirada completa de las fuerzas de EE. UU. de la región, reparaciones por daños de guerra y el levantamiento de todas las sanciones. Según se informa, los funcionarios estadounidenses han respondido con propuestas para una prohibición de 20 años sobre el enriquecimiento de uranio, que Irán ha rechazado. El coste del conflicto de 80 días ya ha superado los 850 mil millones de dólares para los Estados Unidos, según estimaciones de la agencia de noticias iraní Fars.
India, un importante importador de crudo ruso, ha declarado que continuará sus compras independientemente de las exenciones, priorizando su seguridad energética. Esto subraya el desafío que enfrenta EE. UU. para imponer un consenso global sobre las sanciones, particularmente cuando los mercados energéticos son volátiles.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.