Puntos clave:
- EE. UU. amenaza con atacar centrales eléctricas y puentes iraníes
- El primer ministro de Nueva Zelanda califica la amenaza de "poco útil"
- Los precios del petróleo podrían dispararse por temores a interrupciones en el suministro
Puntos clave:

Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio aumentaron después de que el presidente estadounidense Trump amenazara el día 5 con atacar la infraestructura civil iraní a menos que el Estrecho de Ormuz se reabra para el día 7, provocando un temblor en los mercados energéticos mundiales.
"La amenaza contra instalaciones civiles es 'poco útil'", dijo el primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, el 7 de abril, según informes de Radio New Zealand y Associated Press.
La amenaza de una confrontación militar sacudió los mercados, con los futuros del crudo Brent listos para subir. El evento apunta a un sentimiento generalizado de aversión al riesgo, lo que probablemente provocará una caída en los índices bursátiles mundiales, mientras que se espera que los activos refugio como el oro y el dólar estadounidense repunten.
Lo que está en juego es la posible interrupción de una arteria crítica para la economía mundial. El Estrecho de Ormuz es el punto de estrangulamiento petrolero más importante del mundo, por el que pasan unos 21 millones de barriles por día, o aproximadamente el 21 por ciento del consumo mundial de hidrocarburos líquidos. Cualquier cierre prolongado podría desencadenar una grave crisis energética.
El ultimátum del presidente Trump, que exige la reapertura de la vía navegable estratégica para la noche del día 7, especificó que las centrales eléctricas y los puentes iraníes podrían ser objetivos. Esto marca una escalada significativa en la retórica, pasando de objetivos militares a incluir infraestructura civil esencial.
La reacción internacional ha sido de preocupación por la posibilidad de un conflicto más amplio. Los comentarios de Luxon reflejan un amplio consenso internacional a favor de la desescalada. La última interrupción importante en el Estrecho de Ormuz en 2019, tras los ataques a las instalaciones petroleras de Arabia Saudita, causó el mayor salto en un solo día de los precios del petróleo en 30 años.
Los analistas del mercado están incorporando ahora una prima de riesgo geopolítico más alta para el petróleo crudo. Un conflicto sostenido no solo podría detener el flujo de petróleo y GNL a través del Estrecho, sino también desencadenar acciones de represalia en toda la región, poniendo en mayor peligro el suministro energético mundial y elevando la inflación.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.