Un posible retroceso de los aranceles estadounidenses podría ocurrir antes de julio, dijo el Secretario del Tesoro, Bessent, señalando un posible cambio en la política comercial que ha afectado a los mercados globales durante años. La declaración introduce una nueva incertidumbre en las perspectivas económicas, afectando a sectores que van desde la fabricación hasta el comercio minorista.
"Los aranceles podrían restablecerse a sus niveles originales antes de julio", dijo Bessent, según una transcripción de sus comentarios. El comentario, aunque no es un anuncio de política formal, representa una declaración significativa de un funcionario clave de la administración sobre el futuro del proteccionismo comercial.
Una reversión podría ser un viento de cola significativo para las industrias que dependen de las importaciones al reducir los costos de los insumos y aliviar las presiones de la cadena de suministro. Por el contrario, los productores nacionales en sectores como el acero y el solar, que se han beneficiado de la protección arancelaria, podrían enfrentar una competencia renovada. La falta de detalles específicos sobre qué aranceles podrían verse afectados deja al mercado valorando un alto grado de incertidumbre.
La declaración pone al mercado en alerta ante un anuncio de política formal de la Casa Blanca o el USTR antes del final del segundo trimestre. El arancel promedio actual de EE. UU. sobre los bienes chinos se sitúa en aproximadamente el 19%, un legado de la guerra comercial que comenzó en 2018. Cualquier reducción tendría implicaciones significativas para la inflación y los márgenes de beneficio corporativo, representando una variable clave para los inversores que se dirigen a la segunda mitad del año.
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