La prima de riesgo geopolítico regresó a los mercados el viernes después de que los informes de un ataque aéreo de EE.UU. en Irán dispararan los precios del crudo y provocaran una huida hacia activos de refugio seguro.
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La prima de riesgo geopolítico regresó a los mercados el viernes después de que los informes de un ataque aéreo de EE.UU. en Irán dispararan los precios del crudo y provocaran una huida hacia activos de refugio seguro.

Los informes de un ataque aéreo militar estadounidense dentro de territorio iraní han provocado conmoción en los mercados mundiales, con los precios del petróleo crudo saltando más del 3% por temor a un conflicto regional más amplio que podría amenazar los suministros energéticos críticos.
"Desde la noche del 4 de abril hasta la madrugada del 5 de abril, aviones militares estadounidenses bombardearon varias zonas de la provincia iraní de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad", informó la Agencia de Noticias Tasnim de Irán, citando una fuente militar iraní anónima. El informe afirmaba que EE.UU. tenía como objetivo a un piloto derribado que no podía localizar.
La noticia desencadenó una huida inmediata hacia la seguridad. Los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo subieron un 3,8% hasta los 89,84 dólares el barril, el nivel más alto desde octubre. Mientras tanto, el oro al contado, un activo refugio tradicional, subió un 1,2% hasta los 2.318 dólares la onza. Los mercados de renta variable retrocedieron, y los futuros del S&P 500 apuntaron a una apertura un 1,5% a la baja mientras los inversores se preparaban para una posible escalada.
Lo que está en juego es la estabilidad del tránsito mundial de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, una vía navegable estrecha por la que pasa aproximadamente el 21% del consumo diario mundial de petróleo. Cualquier interrupción podría provocar un grave choque energético, elevando la inflación y lastrando el crecimiento económico mundial. El Índice de Volatilidad Cboe (VIX), el "indicador del miedo" de Wall Street, saltó 4 puntos hasta 19,5, reflejando la creciente demanda de cobertura.
El presunto ataque se produce tras un periodo de intensas tensiones en Oriente Medio. Aunque los funcionarios estadounidenses no han confirmado la operación, el informe por sí solo fue suficiente para revertir la reciente complacencia del mercado. El suceso recuerda las secuelas del ataque de 2019 a las instalaciones de Saudi Aramco, que dejó fuera de servicio temporalmente cerca del 5% del suministro mundial de petróleo e hizo que los precios del crudo Brent subieran casi un 20% en un solo día.
Los inversores vigilan ahora de cerca cualquier respuesta oficial de Washington o Teherán. La cuestión clave es si se trata de un incidente aislado o del comienzo de un intercambio militar directo. Un conflicto más amplio podría involucrar a otras potencias regionales y provocar una presión sostenida sobre los precios de la energía, complicando la lucha contra la inflación para los bancos centrales como la Reserva Federal, que ha mantenido su tipo de interés oficial en un máximo de 23 años del 5,25-5,50% desde julio de 2023. La reacción del mercado sugiere que los operadores no están esperando confirmación para valorar una prima de riesgo significativamente mayor.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.