Las acciones estadounidenses surgieron con fuerza, con el S&P 500 subiendo más del 2%, ya que un alto el fuego entre EE. UU. e Irán a principios de abril revivió el trade "There Is No Alternative" o TINA, enviando a los inversores de vuelta a la renta variable estadounidense.
"La desescalada geopolítica proporciona una pista para que los inversores se vuelvan a centrar en los fundamentos, donde destaca el excepcionalismo de los beneficios en EE. UU.", afirmó un estratega sénior de mercados de un importante banco de inversión.
El repunte fue generalizado, con las acciones tecnológicas y financieras liderando las ganancias. El Nasdaq Composite subió casi un 2,5%, mientras que el Dow Jones Industrial Average sumó más de 500 puntos. El movimiento fue acompañado por una caída en la volatilidad, con el índice VIX cayendo por debajo de 15.
El regreso de la narrativa TINA, que dominó los mercados en la última década, sugiere flujos sostenidos de capital hacia las acciones estadounidenses de gran capitalización. Esto podría ampliar aún más la brecha de rendimiento entre Wall Street y otros mercados globales, que fueron considerados brevemente como trades "TIARA" (There Is A Reasonable Alternative - Existe una alternativa razonable).
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.