Las acciones estadounidenses protagonizaron un potente rebote del 2,2% desde los mínimos de la sesión de anoche, ya que las señales de una ventana diplomática entre EE. UU. e Irán desencadenaron una ola de compras sistemáticas y una agresiva cobertura de cortos.
"El sentimiento sigue siendo frágil", advirtió Goldman Sachs en su último informe de posicionamiento. "Más allá de las fuerzas mecánicas de las compras sistemáticas, la cobertura de cortos y la toma de riesgos muy selectiva, los inversores están al margen, esperando el próximo titular sobre Irán o el Estrecho de Ormuz".
El rally fue impulsado por un dramático cierre de apuestas bajistas. Según datos de Goldman Sachs, el posicionamiento neto de los fondos de cobertura se había vuelto más pesimista que durante la liquidación del "Día de la Liberación" a principios de abril, proporcionando combustible suficiente para un rebote técnico. Los fondos Commodity Trading Advisor (CTA) fueron una fuerza principal, comprando un estimado de 19.000 millones de dólares en acciones estadounidenses la semana pasada. El modelo del banco proyecta que los CTA podrían comprar otros 43.500 millones de dólares en la próxima semana bajo condiciones de mercado planas, un ritmo que se acerca a récords históricos.
El motor clave para el cambio en el posicionamiento es la apuesta del mercado de que el conflicto entre EE. UU. e Irán no escalará más a corto plazo. Las señales diplomáticas, incluyendo una declaración del vicepresidente estadounidense Vance de que "la pelota está en el campo de Irán" y la voluntad de dialogar del presidente iraní Pezeshkizian, eclipsaron el bloqueo marítimo liderado por EE. UU. Esta dinámica hizo bajar el crudo WTI más de un 2% hasta los 96,91 dólares el barril, ya que el mercado descontó una menor prima de riesgo geopolítico. El Índice de Volatilidad CBOE (VIX) cayó a 7, un mínimo de dos meses.
Si bien los fondos sistemáticos y la cobertura de cortos proporcionaron el impulso inicial, el camino a seguir sigue siendo incierto. El rebote del mercado es más una función del posicionamiento técnico que un cambio fundamental en las perspectivas. Los inversores ahora sopesan si las frágiles esperanzas diplomáticas pueden consolidarse o si otro titular revertirá las ganancias recientes. Se espera que las recompras corporativas, actualmente suprimidas por un período de silencio, vuelvan a proporcionar apoyo después del 28 de abril.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.