La Casa Blanca está lanzando una nueva iniciativa diplomática y militar para reabrir el Estrecho de Ormuz, mientras las tensiones con Irán amenazan con interrumpir una arteria vital para el suministro energético mundial.
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La Casa Blanca está lanzando una nueva iniciativa diplomática y militar para reabrir el Estrecho de Ormuz, mientras las tensiones con Irán amenazan con interrumpir una arteria vital para el suministro energético mundial.

La administración Trump busca construir una coalición internacional para restaurar el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz, donde el estancamiento del tráfico de buques amenaza una arteria crítica para el suministro mundial de energía. Washington ha pedido a sus diplomáticos que presionen a los gobiernos extranjeros para que se unan a una nueva alianza llamada "Marco de Libertad Marítima" (Maritime Freedom Construct), según un cable del Departamento de Estado enviado a las embajadas de EE. UU. el 30 de abril.
"El bloqueo estadounidense de los puertos iraníes 'fallará'", dijo Mohsen Rezaei, un alto asesor militar del líder supremo de Irán, en declaraciones en la televisión estatal, advirtiendo que Teherán podría elegir la confrontación si este persiste.
La propuesta, confirmada por un alto funcionario de la administración, establece un marco para coordinar el intercambio de información, los esfuerzos diplomáticos y la aplicación de sanciones para reabrir el estrecho. Según el plan, el Departamento de Estado se encargaría de la coordinación diplomática, mientras que el Pentágono, a través del CENTCOM, supervisaría el monitoreo marítimo. La iniciativa surge semanas después de que un bloqueo aplicado por EE. UU. a buques hacia o desde puertos iraníes fuera respondido con esfuerzos iraníes para colocar minas y atacar petroleros. El Estrecho de Ormuz maneja más del 20 por ciento del comercio mundial de petróleo, y la interrupción ya ha introducido una incertidumbre significativa en los mercados energéticos.
Este nuevo impulso para una coalición señala una escalada significativa en los esfuerzos de la administración para contrarrestar a Irán, incluso mientras busca diferenciar esto de su campaña de "presión máxima". La última vez que se reunió una fuerza de tarea naval multinacional similar en la región fue durante la "guerra de los petroleros" de 2019-2021, que vio una serie de ataques contra buques internacionales. Ese esfuerzo tuvo un éxito limitado en la disuasión de ataques esporádicos. El éxito de este nuevo "Marco de Libertad Marítima" dependerá de la voluntad de los socios internacionales para contribuir diplomática, financieramente o con activos navales, un compromiso que sigue siendo incierto.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.