Se informa que algunos funcionarios de la administración Trump están discutiendo una segunda fase de acción militar contra Irán, una medida que podría escalar significativamente las tensiones y desencadenar un evento importante de aversión al riesgo en los mercados globales. Las discusiones, que se dice tuvieron lugar el 4 de abril, se centraron en ampliar los objetivos militares para incluir la infraestructura de Irán.
"Cualquier indicio de conflicto directo con Irán es un catalizador de mercado significativo, mucho más que los conflictos por poder que hemos visto hasta la fecha", dijo un analista senior de una consultoría de riesgo geopolítico. "La reacción del mercado sería rápida y severa, siendo los precios del petróleo el vector de transmisión más inmediato y obvio".
La segunda fase extraoficial, denominada "Operación Epic Fury 2" por algunos funcionarios, supuestamente apuntaría a las plantas de energía y los puentes de Irán. Una propuesta sugería bombardear las autopistas para impedir el transporte de materiales para la fabricación de misiles y drones. Esto marca una expansión potencial significativa del conflicto más allá de los activos militares específicos.
Las implicaciones de tal escalada son sustanciales. Un conflicto militar directo probablemente causaría un fuerte aumento en los precios del petróleo, alimentando las presiones inflacionarias globales. Esto, a su vez, perjudicaría a los sectores que dependen del consumidor y aumentaría la volatilidad, lo que probablemente enviaría al índice VIX a niveles mucho más altos. Se esperaría que los inversores acudieran en masa a activos refugio como el oro y el dólar estadounidense, mientras que las acciones probablemente verían una caída generalizada.
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