Una nueva ronda de conversaciones de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se ha estancado, lo que aumenta las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y eleva el riesgo de un repunte en los precios del petróleo crudo. A partir del 3 de abril, Irán se negó formalmente a reunirse con funcionarios estadounidenses en Islamabad para los últimos esfuerzos de mediación liderados por Pakistán y otros países regionales.
Según informes de CCTV, los funcionarios iraníes informaron a los mediadores que las propuestas presentadas por la delegación estadounidense eran "inaceptables". La reunión prevista debía incluir al presidente del Parlamento Islámico de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, y a representantes de EE. UU., pero ahora ha sido cancelada, lo que ha paralizado la vía diplomática.
La ruptura de las negociaciones sigue a un período de intensa diplomacia itinerante, y ahora Turquía y Egipto intentan reactivar el proceso. Según los informes, los funcionarios están considerando nuevos lugares para las conversaciones, incluidos Doha o Estambul, y están trabajando para formular una nueva propuesta que pueda romper el estancamiento actual. Según los informes, las conversaciones originales contarían con la participación del yerno del presidente Trump, Jared Kushner, y del asesor de seguridad nacional del vicepresidente Mike Pence.
El estancamiento aumenta el riesgo inmediato de nuevos conflictos en una región crítica para el suministro energético mundial. Una escalada material podría provocar un aumento del 3-5% en los precios del petróleo crudo debido al temor a interrupciones en el suministro a través del Estrecho de Ormuz. También es probable que esta incertidumbre impulse a los inversores hacia activos refugio como el oro y el dólar estadounidense, lo que podría aumentar la volatilidad en los mercados financieros en general.
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