El vicepresidente de EE. UU., Vance, declaró el 7 de abril que los objetivos de su operación militar contra Irán se han logrado en gran medida, exigiendo una respuesta de Teherán sobre las negociaciones antes de las 8:00 p. m., hora del este de EE. UU. El ultimátum, entregado durante una conferencia de prensa en Budapest, inyectó de inmediato una nueva incertidumbre en los mercados, con los futuros del crudo Brent subiendo en las operaciones posteriores al cierre.
"Estados Unidos continuará disuadiendo la producción de armas de Irán", dijo Vance en la rueda de prensa conjunta con el primer ministro húngaro, Viktor Orban. Advirtió que "la ventana de tiempo para que Irán abra negociaciones se está estrechando".
La fecha límite está fijada para las 8:00 p. m., hora del este de EE. UU., del 7 de abril, lo que corresponde a las 8:00 a. m. del 8 de abril en Pekín. La declaración sigue a un período de intensa actividad militar, aunque no se revelaron detalles específicos de las operaciones. La ubicación del anuncio en Hungría, miembro de la OTAN, añade una capa de peso diplomático al mensaje.
El desarrollo crea un momento crucial para los mercados energéticos y los activos de riesgo globales. Un movimiento hacia la desescalada podría ver un retroceso significativo en los precios del petróleo, que han estado cotizando con una prima de riesgo de varios dólares por barril. Por el contrario, la falta de compromiso o una respuesta hostil de Irán podría desencadenar un fuerte repunte en el crudo, impulsar activos de refugio como el oro y el dólar estadounidense, y pesar sobre los índices bursátiles generales como el S&P 500.
La sensibilidad del mercado a estos eventos está bien documentada. Durante un brote similar en 2019, los ataques a las instalaciones petroleras de Arabia Saudita, atribuidos a Irán, hicieron que el crudo Brent subiera casi un 20 por ciento en un solo día, el mayor salto intradiario registrado. Si bien la situación actual aún no ha producido una interrupción del suministro, los operadores están valorando la posibilidad de que el conflicto se extienda al Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico para los envíos mundiales de petróleo.
Los inversores están ahora pendientes de la respuesta de Irán. Un acuerdo formal para negociar podría hacer que los precios del petróleo retrocedan hacia los 80 dólares bajos, mientras que el silencio o el desafío más allá de la fecha límite de las 8 p. m. probablemente vería al WTI y al crudo Brent probar máximos recientes. El resultado también influirá en el cálculo de la Reserva Federal, ya que un aumento sostenido del precio del petróleo podría complicar sus esfuerzos para controlar la inflación.
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