Las empresas estadounidenses están vendiendo más acciones que nunca, pero las recompras están absorbiendo suficiente oferta para mantener los flujos de capital accionario netos positivos por primera vez en una década.
Se espera que la emisión de acciones en EE.UU. alcance niveles récord en 2026. UBS estima que las ofertas públicas iniciales podrían sumar entre $200 mil millones y $350 mil millones, y las ofertas secundarias, otros $400 mil millones, ambas marcas históricas. El volumen combinado de entre $600 mil millones y $750 mil millones superaría el récord previo de $520 mil millones establecido en 2021, cuando la emisión de SPAC infló la cifra.
"La emisión récord no es una amenaza para los mercados accionarios mientras las recompras sigan siendo sólidas", afirmó Lori Calvasina, jefa de estrategia de renta variable estadounidense en RBC Capital Markets. "El panorama de oferta neta es, de hecho, el más favorable que hemos visto en años".
El contrapeso de las recompras es sustancial. Según datos recopilados por Goldman Sachs, las empresas del S&P 500 se encaminan a recomprar aproximadamente $1 billón de sus propias acciones en 2026, más que compensando el volumen bruto de emisiones. Esto marcaría el primer año calendario desde 2014 en que el capital accionario neto devuelto a los accionistas supere la nueva oferta de los emisores, una dinámica que, según los estrategas, respalda las valoraciones incluso cuando el mercado primario está al rojo vivo.
El aumento de las emisiones refleja una confluencia de factores. Las firmas de capital privado se apresuran a salir de empresas que han mantenido en cartera durante años a través de OPI. Se espera que nombres como SpaceX, OpenAI y varias plataformas sanitarias de gran tamaño coticen este año. Las ofertas secundarias están impulsadas por empresas que buscan financiar gastos de capital relacionados con la inteligencia artificial y adquisiciones complementarias. La última vez que la emisión se acercó a estos niveles fue en el primer semestre de 2021, cuando el S&P 500 subió un 15% en los seis meses siguientes, mientras la actividad de recompra también se aceleraba.
Dónde se concentra la oferta
La composición de las emisiones de este año es relevante para la asignación sectorial. Según UBS, la tecnología y la atención sanitaria representan aproximadamente el 55% del volumen de OPI, mientras que el sector financiero y el industrial dominan las ofertas secundarias. Esa concentración significa que el exceso de oferta no está distribuido de manera uniforme: los sectores con programas de recompra agresivos, en particular la tecnología, están mejor posicionados para absorber la dilución que las industrias intensivas en capital, donde las empresas tienden a retener efectivo.
Para los inversores, la cuestión clave es si la actividad de recompra puede mantener su ritmo actual. Las recompras corporativas son muy sensibles al crecimiento de las ganancias y a la confianza de la dirección. Si la postura restrictiva de la Reserva Federal —la mitad de los miembros del FOMC proyectan ahora una subida de tipos para fin de año— comienza a pesar sobre la actividad económica, las empresas podrían reducir las recompras justo cuando el volumen de emisiones alcanza su punto máximo. Los próximos dos trimestres pondrán a prueba si la tesis del flujo de capital accionario neto positivo se sostiene.
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.