(P1) Una advertencia de la embajada de EE. UU. para que los estadounidenses evacúen Irak hizo que los precios del crudo subieran más del 3 % el 20 de abril, mientras el temor a un conflicto regional más amplio que amenace los suministros energéticos de Oriente Medio se apoderaba de los mercados. El comunicado de la embajada citaba información de inteligencia específica de que grupos milicianos aliados de Irán están planeando activamente ataques contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses en todo Irak.
(P2) "Esta es una escalada material que incluye una prima de riesgo tangible para el petróleo", dijo Michael Tran, estratega de riesgo geopolítico de Energy Outlooks, en una nota a los clientes. "El mercado está pasando de valorar un riesgo hipotético a valorar una amenaza inminente y creíble para la estabilidad del suministro en una región central de la OPEP".
(P3) La huida hacia la seguridad fue inmediata: los futuros del crudo Brent para entrega en junio subieron 2,78 dólares, o un 3,2 %, para situarse en 90,10 dólares el barril. El crudo West Texas Intermediate (WTI) le siguió, subiendo 2,55 dólares hasta los 85,40 dólares. El oro, un activo refugio tradicional, subió un 1,2 % hasta los 2.398 dólares por onza, mientras que el índice de volatilidad CBOE (VIX) saltó un 15 % hasta los 18,70, su nivel más alto en seis meses.
(P4) La pregunta clave para los mercados es si esto sigue siendo una amenaza localizada o si escala a una confrontación directa que podría afectar al Estrecho de Ormuz, por el que pasa diariamente el 21 % del consumo mundial de petróleo. Los operadores están valorando ahora una mayor probabilidad de interrupciones en el suministro, y los contratos de opciones para el Brent a 100 dólares por barril para junio han experimentado un aumento significativo en el interés abierto. Todas las miradas estarán puestas en la respuesta oficial del gobierno iraquí y en cualquier otro posicionamiento militar en la región.
Las crecientes tensiones sacuden los mercados mundiales
La alerta de la embajada, emitida a última hora del sábado hora local, detallaba que grupos milicianos, con el presunto apoyo de elementos dentro del gobierno iraquí, planeaban ataques en todo el país, incluida la región semiautónoma del Kurdistán. Esto representa una de las advertencias más directas y públicas emitidas por EE. UU. en Irak en los últimos años, y va más allá de los avisos de viaje generalizados.
Este acontecimiento añade otra capa de volatilidad a un mercado energético mundial ya de por sí frágil. Los precios del petróleo se han visto respaldados en las últimas semanas por los recortes de suministro de la OPEP+ y por unos datos económicos de China mejores de lo esperado. Sin embargo, la perspectiva de un conflicto que interrumpa los 4,2 millones de barriles diarios producidos por Irak, el segundo mayor productor de la OPEP, introduce un riesgo significativo por el lado de la oferta que podría disparar los precios. La última gran interrupción en la región, los ataques de 2019 a las instalaciones de Abqaiq en Arabia Saudí, dejó fuera de combate temporalmente el 5 % del suministro mundial y provocó una subida de precios del 20 % en un solo día.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.