El dólar estadounidense cayó el lunes a un nuevo mínimo de seis semanas, con el índice del dólar (DXY) bajando un 0,8% hasta 103,20, mientras los operadores sopesaban las señales de una ralentización de la economía estadounidense. El movimiento hizo que el euro se disparara, con el par EUR/USD subiendo un 1,2% hasta superar el nivel de 1,0900.
"La caída del dólar es una reacción directa a las cifras de ventas minoristas de la semana pasada, más débiles de lo esperado, que confirmaron la sospecha del mercado de que el próximo movimiento de la Fed será un recorte", dijo Jane Doe, estratega jefa de divisas en Global Macro Investors. "El camino de menor resistencia para el dólar es ahora a la baja".
La debilidad del dólar fue generalizada, cayendo frente a todas las divisas del G-10. El rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años cayó 5 puntos básicos hasta el 4,35%, a medida que los inversores se desplazaban hacia los bonos gubernamentales. En las materias primas, la debilidad del dólar proporcionó un impulso al oro, que subió un 0,9% hasta los 2.350 dólares por onza.
El descenso sostenido del dólar, de continuar, podría relajar las condiciones financieras y apoyar a la renta variable, pero también complica el panorama de la inflación para la Reserva Federal. Todas las miradas se centrarán ahora en la publicación este viernes de los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) de EE. UU., que será un dato crítico para la próxima decisión de la Fed en mayo.
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