Los informes sobre el despliegue por parte de EE. UU. de varios miles de soldados adicionales en Oriente Medio provocaron una oleada de preocupación en los mercados, lo que impulsó el crudo Brent un 1,5 % y provocó que los futuros de las acciones estadounidenses se tornaran negativos.
"El aumento del riesgo geopolítico en Oriente Medio añade invariablemente una prima a los precios del petróleo dado el papel crítico de la región en el suministro global", afirmó Elena Fischer, analista de Edgen especializada en riesgo geopolítico. "El movimiento inmediato en las acciones y el oro refleja una huida clásica, aunque breve, hacia la seguridad y el efectivo".
La reacción del mercado fue rápida, con los futuros del Brent subiendo hasta los 96,23 dólares por barril. En cambio, los activos considerados habitualmente como refugio mostraron movimientos divergentes; el oro al contado cayó por debajo del umbral de los 4.800 dólares por onza, y las pérdidas diarias de la plata al contado se ampliaron hasta el uno por ciento. Los futuros de las acciones estadounidenses para los tres índices principales borraron las ganancias anteriores para cotizar en territorio negativo.
Este acontecimiento inyecta una nueva volatilidad en un mercado que ya lucha contra la preocupación por la inflación. Una acumulación militar sostenida podría amenazar rutas marítimas clave como el Estrecho de Ormuz, que gestiona más del 20 por ciento del consumo mundial de petróleo, lo que podría mantener elevados los precios de la energía y complicar las perspectivas de inflación para los bancos centrales.
El petróleo sube por el nerviosismo sobre el suministro
El principal impacto en el mercado se dejó sentir en la energía, con la subida del 1,5 % del Brent reflejando el temor a que el aumento de la presencia militar pudiera interrumpir el flujo de petróleo de la región. La última vez que las tensiones regionales se recrudecieron significativamente, los precios del petróleo experimentaron un periodo de volatilidad sostenida, lo que afectó a la logística mundial y a los costes energéticos durante meses. Este precedente histórico sustenta la sensible reacción del mercado ante cualquier noticia de inestabilidad.
El ánimo de aversión al riesgo golpea a las acciones y al oro
El giro en los futuros de las acciones estadounidenses indica un sentimiento más amplio de aversión al riesgo, mientras los inversores sopesan la posibilidad de una escalada del conflicto. La caída del oro es menos típica, ya que el metal suele beneficiarse de la búsqueda de refugio. Sin embargo, la reacción inicial puede estar impulsada a veces por una búsqueda de liquidez, en la que los inversores venden activos de forma generalizada. La ampliación de las pérdidas en la plata, un metal tanto industrial como precioso, apunta además a la preocupación por las perspectivas económicas.
Este artículo es meramente informativo y no constituye asesoramiento de inversión.