(Bloomberg) — El director ejecutivo de United Airlines Holdings Inc., Scott Kirby, ha planteado una posible combinación con American Airlines Group Inc. a altos funcionarios del gobierno de EE. UU., una propuesta audaz que crearía la aerolínea más grande del mundo y enfrentaría un intenso escrutinio regulatorio.
"Al presidente Trump le encanta ver que se realicen grandes acuerdos", dijo el secretario de Transporte de EE. UU., Sean Duffy, a CNBC el 7 de abril, y agregó que cree que hay espacio para algunas fusiones en la industria de la aviación, pero que no se "comprometería previamente con nada".
Una combinación de dos de las cuatro aerolíneas más grandes de EE. UU. remodelaría el mercado nacional, que actualmente está dominado por United, American, Delta Air Lines y Southwest Airlines, cada una con aproximadamente el 17% del mercado, según datos del Departamento de Transporte. Las acciones de American Airlines subieron más del 5% en las operaciones posteriores al cierre tras la noticia, mientras que las acciones de United apenas variaron. American tiene una capitalización de mercado de 7,000 millones de dólares, en comparación con los 31,000 millones de dólares de United.
La propuesta se produce mientras la industria aérea lidia con el aumento de los precios del combustible para aviones, consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Irán y el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz. Kirby ha sido franco sobre el potencial de consolidación de la industria, afirmando en una entrevista en marzo que United estaría lista para "adquirir algunos de esos activos" mientras los rivales más débiles luchan con los costos. Una fusión requeriría la aprobación tanto del Departamento de Transporte como del Departamento de Justicia, que analizarían el impacto del acuerdo en la competencia y los precios al consumidor.
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