Las Naciones Unidas advirtieron a los Estados Unidos el lunes que atacar la infraestructura civil de Irán está prohibido por el derecho internacional, rechazando las amenazas del presidente Donald Trump mientras se acerca el plazo del martes para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz. El estancamiento ya ha provocado que los futuros del crudo Brent suban más del 3%, mientras los operadores descuentan el riesgo de una interrupción importante del suministro.
"Atacar la infraestructura civil de Irán violaría el derecho internacional", declaró el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, transmitiendo una advertencia del Secretario General, Antonio Guterres. Dujarric añadió que tales ataques estarían prohibidos si pusieran en riesgo "daños civiles incidentales excesivos", señalando que la determinación final de los crímenes de guerra correspondería a un tribunal.
La prima de riesgo geopolítico se disparó en todas las clases de activos. El crudo Brent saltó a más de 95 dólares por barril, su nivel más alto en tres meses, mientras que los precios del oro subieron un 1,2% hasta los 2.380 dólares la onza, ya que los inversores buscaron activos refugio. En los mercados de renta variable, el Índice de Volatilidad CBOE (VIX) superó los 20 puntos, reflejando la creciente ansiedad de los inversores.
Lo que está en juego es el libre paso del petróleo por el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico crítico que gestiona aproximadamente el 21% del consumo mundial de líquidos de petróleo. El incumplimiento del plazo del martes por la noche establecido por el presidente Trump podría desencadenar una acción militar de EE. UU., lo que potencialmente conduciría a un conflicto más amplio que afectaría gravemente los suministros energéticos mundiales y sacudiría los mercados financieros.
Se avecina el plazo del Estrecho de Ormuz
El presidente Trump reiteró el lunes la postura de línea dura de su administración, afirmando que no estaba "en absoluto" preocupado por las acusaciones de crímenes de guerra. Repitió las amenazas de atacar puentes y centrales eléctricas iraníes y de "devolver a Irán a la Edad de Piedra" si no se cumple su plazo. El objetivo declarado de la administración es evitar que Teherán desarrolle armas nucleares, algo de lo que acusa a Irán de perseguir mientras utiliza su control sobre la vía navegable estratégica como palanca.
La última gran escalada en la región en 2019 vio cómo los precios del petróleo subían más del 14% en un solo día tras los ataques a las instalaciones petroleras de Arabia Saudita. Si bien esa interrupción fue de corta duración, un conflicto directo que involucre a EE. UU. e Irán podría tener un impacto mucho más sostenido y severo en los mercados.
Se intensifica el debate sobre crímenes de guerra
La advertencia explícita de las Naciones Unidas sitúa la retórica de la administración Trump en oposición directa a las convenciones internacionales establecidas. El presidente Trump desestimó las preocupaciones durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, centrándose en cambio en la campaña de presión diseñada para obligar a Irán a capitular sobre su programa nuclear y su control sobre las rutas mundiales de suministro de energía. La declaración de la ONU, sin embargo, deja claro que la comunidad internacional está vigilando de cerca y que cualquier acción militar contra activos no militares enfrentaría consecuencias legales y diplomáticas.
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