La agitación política provoca una caída del 0,5% de la libra
La inestabilidad política en el Reino Unido ha provocado temblores en sus mercados financieros, ya que una crisis que envuelve el liderazgo del primer ministro Keir Starmer amenaza a su gobierno. El lunes, la libra esterlina cayó hasta un 0,5% frente al euro, alcanzando su punto más débil desde el 22 de enero. Simultáneamente, los costos de endeudamiento del gobierno del Reino Unido aumentaron, con el rendimiento del bono gubernamental a 10 años subiendo 4 puntos básicos hasta cerca de su nivel más alto desde el pasado noviembre. Esta reacción del mercado refleja la preocupación de los inversores de que un posible sucesor de Starmer pueda abandonar el compromiso del gobierno actual con la disciplina fiscal, introduciendo una incertidumbre económica significativa.
Los fondos de cobertura se posicionan para el declive mientras el volumen de opciones alcanza el máximo de 2019
Los fondos de cobertura se están posicionando agresivamente para una libra más débil, utilizando el mercado de opciones para realizar grandes apuestas direccionales. El 5 de febrero, el volumen de negociación de opciones para el euro frente a la libra esterlina (EUR/GBP) alcanzó su nivel más alto desde 2019. La actividad estuvo fuertemente sesgada hacia la debilidad de la libra, con el volumen de opciones de compra —que se benefician de un euro al alza y una libra a la baja— superando a las opciones de venta en un 50%. Este aumento del sentimiento bajista se refleja en la volatilidad implícita, una medida de los cambios de precios esperados, que ha subido a su punto más alto desde diciembre. Sumado a las perspectivas negativas, Goldman Sachs proyecta que la libra caerá un 6% frente al euro en los próximos 12 meses, mientras que Nomura espera una caída del 3% a finales de abril.
La presidencia de Starmer se enfrenta a un 50% de posibilidades de supervivencia mientras el gabinete se subleva
La venta masiva del mercado es una respuesta directa a una tormenta política desatada por el nombramiento de Peter Mandelson por parte de Starmer, una figura controvertida con vínculos con el escándalo Epstein, como embajador del Reino Unido en Estados Unidos. La decisión provocó las dimisiones del jefe de gabinete Morgan McSweeney y del director de comunicaciones Tim Allan en 24 horas. La crisis ha escalado a una rebelión total del gabinete, con ministros exigiendo en privado la dimisión de Starmer. Un asistente del gabinete le dio al primer ministro un 50/50 de posibilidades de sobrevivir a la semana. Entre los posibles sucesores que se discuten se encuentran el secretario de Salud Wes Streeting y la ex viceprimera ministra Angela Rayner, lo que añade otra capa de incertidumbre para los inversores que monitorean el panorama político del Reino Unido.