Los costes de endeudamiento a 30 años del gobierno del Reino Unido se dispararon a su nivel más alto desde 1998, mientras los inversores se preparaban para posibles turbulencias políticas ante las elecciones locales, lo que elevó el rendimiento del bono británico (gilt) a 30 años al 5,787 %.
"La incertidumbre política se traduce en primas de plazo más altas, mayores rendimientos y, en última instancia, un mayor coste de endeudamiento para el Reino Unido", afirmó Luke Hickmore, director de inversiones de Aberdeen Investments, en una nota.
La venta masiva de deuda pública británica, conocida como gilts, se concentró en los bonos a más largo plazo. El rendimiento a 30 años alcanzó su punto más alto en 28 años, según datos de LSEG. Mientras tanto, el rendimiento del gilt a 10 años subió a un máximo de seis semanas del 5,102 %, según informó Tradeweb. Esta ampliación del diferencial entre los costes de endeudamiento a corto y largo plazo indica la creciente preocupación de los inversores por la estabilidad fiscal a largo plazo del Reino Unido.
El detonante inmediato de la caída del mercado de bonos es el riesgo de una disputa por el liderazgo dentro del gobernante Partido Laborista si obtienen malos resultados en las elecciones locales del jueves. Un posible cambio de liderazgo podría dar lugar a reglas fiscales más laxas, lo que llevaría a los inversores a exigir una prima mayor por mantener deuda británica. Los mercados vigilarán de cerca cualquier desviación del compromiso del gobierno actual con las reglas de gasto y la independencia institucional.
Más allá del drama político inmediato, la persistente preocupación por la inflación echa más leña al fuego. Los altos precios de la energía, exacerbados por el conflicto en curso en Oriente Medio, han reavivado el temor a que la inflación se arraigue. En respuesta, los mercados monetarios descuentan ahora una mayor probabilidad de que el Banco de Inglaterra se vea obligado a subir los tipos de interés en los próximos meses, en lugar de bajarlos.
"Los costes de endeudamiento podrían subir inicialmente si la situación política empeora", señalaron los estrategas de ING en una nota de investigación. Añadieron, sin embargo, que es "poco probable que la trayectoria fiscal en los próximos uno o dos años sea muy diferente sea quien sea el que esté al mando", sugiriendo que los posibles sustitutos del primer ministro Keir Starmer no han mostrado un gran apetito por una relajación fiscal significativa.
Los inversores analizarán la retórica de campaña de los principales partidos en busca de pistas sobre sus prioridades fiscales tras las elecciones. "Los inversores escucharán atentamente la retórica y los mensajes de campaña de los principales partidos para obtener pistas sobre las prioridades tras la votación, especialmente en lo que respecta al respeto por la independencia institucional, el compromiso con las reglas fiscales y el papel de la supervisión independiente", dijo Hickmore, de Aberdeen Investments.
El fuerte aumento de los costes de endeudamiento representa un importante obstáculo para la economía del Reino Unido. Aumenta el coste del servicio de la deuda pública y endurece las condiciones financieras para las empresas y los hogares, lo que podría frenar la inversión y el consumo.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.