Uber Technologies Inc. se ha comprometido a destinar más de 10.000 millones de dólares para comprar miles de vehículos autónomos y adquirir participaciones en sus desarrolladores, un giro estratégico respecto a su modelo de negocio de activos ligeros, informó el Financial Times el 15 de abril de 2026.
Este movimiento, que supone un alejamiento significativo de la base rentable de la "economía colaborativa" de la empresa, está diseñado para evitar la disrupción de la naciente industria de los robotaxis. El informe, que cita a personas familiarizadas con el asunto, detalla un plan multimillonario que supondrá que Uber sea propietaria y operadora directa de una flota de coches autónomos por primera vez.
La inversión se asignará tanto a la compra directa de vehículos como a inversiones estratégicas de capital en empresas de tecnología de vehículos autónomos. Este doble enfoque pretende asegurar el suministro de vehículos y, al mismo tiempo, captar el potencial de crecimiento del desarrollo tecnológico. El informe no revela los desarrolladores y fabricantes específicos implicados.
Este gasto de capital masivo señala un giro estratégico importante a largo plazo para Uber. Aunque podría asegurar una futura posición de liderazgo en la movilidad autónoma, también introduce un riesgo financiero significativo a corto plazo y podría afectar negativamente a la rentabilidad, lo que generaría incertidumbre entre los inversores. También se espera que el movimiento impulse las valoraciones de las empresas del sector de los vehículos autónomos, ya que proporciona un camino claro al mercado para su tecnología.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.