Las agudas críticas del expresidente Donald Trump a la OTAN y a aliados clave sobre la política hacia Irán arrojan nuevas dudas sobre la estabilidad del pacto de seguridad transatlántico, con posibles efectos dominó en los mercados globales.
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Las agudas críticas del expresidente Donald Trump a la OTAN y a aliados clave sobre la política hacia Irán arrojan nuevas dudas sobre la estabilidad del pacto de seguridad transatlántico, con posibles efectos dominó en los mercados globales.

El expresidente de EE. UU., Donald Trump, ha cuestionado la fiabilidad de la alianza de la OTAN, acusándola de interés propio y de falta de apoyo a los Estados Unidos en sus tratos con Irán, creando nuevas fisuras en el pacto de seguridad de 75 años. Los comentarios, realizados en una entrevista el 14 de abril, inyectan una incertidumbre significativa en el futuro de la política exterior estadounidense y su compromiso con la defensa colectiva, lo que podría sacudir los mercados globales.
"La OTAN no se preocupa por EE. UU. en absoluto", dijo Trump en una entrevista con la periodista Maria Bartiromo. Sugirió que si la alianza ofreciera un apoyo nulo sobre Irán, EE. UU. no podría contar con ella para obtener ayuda en otros asuntos, una declaración que desafía directamente los principios fundamentales de la asociación transatlántica.
Los comentarios de Trump también señalaron a la primera ministra italiana Giorgia Meloni, a quien describió como alguien con una actitud "negativa". Advirtió que cualquier nación que se niegue a ayudar a EE. UU. en su política hacia Irán verá su relación con Washington alterada permanentemente. La crítica se produce en un momento delicado, mientras las naciones occidentales intentan presentar un frente unido contra el escalado programa nuclear de Irán y sus actividades regionales.
Las declaraciones amenazan con reintroducir la volatilidad del mercado vista durante el primer mandato de Trump, donde el enfoque de "Estados Unidos Primero" de su administración chocaba frecuentemente con aliados de larga data. El episodio plantea interrogantes sobre la durabilidad de la alianza de la OTAN, especialmente si Trump regresa al cargo. Esta incertidumbre podría pesar sobre los mercados y divisas europeos, mientras que potencialmente impulsaría las acciones de defensa de EE. UU. bajo el supuesto de un mayor gasto militar nacional y una menor dependencia de los aliados para las contribuciones de seguridad. La última vez que una administración de EE. UU. cuestionó tan públicamente el valor de la alianza fue durante las repercusiones posteriores a la Guerra de Irak en 2003, lo que provocó una caída temporal en los mercados de renta variable europeos de casi el 5 % antes de que los esfuerzos diplomáticos suavizaran las relaciones.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.