La volatilidad del mercado de valores ha subido a su nivel más alto en dos décadas, y un nuevo análisis atribuye las oscilaciones diarias más extremas directamente a las acciones y declaraciones del presidente Donald Trump durante su segundo mandato.
"El mercado está siendo mal guiado por los comentarios del presidente, pero las ganancias de las empresas determinarán en última instancia la dirección a largo plazo", dijo Michael Burry, el inversor famoso por 'The Big Short', en una nota reciente.
El análisis destaca que en los días con noticias significativas relacionadas con Trump, sectores como la tecnología y las finanzas han visto oscilaciones de más del 3 por ciento, mientras que el Índice de Volatilidad CBOE (VIX) se ha negociado consistentemente por encima de 25. Esto contrasta con los períodos de relativa calma donde los datos económicos tradicionales eran el principal motor del mercado.
Este mayor vínculo político sugiere que los inversores se enfrentan a una mayor imprevisibilidad, donde una sola declaración podría desencadenar ganancias o pérdidas significativas, lo que podría conducir a una corrección del mercado incluso en un mercado alcista, como sugieren algunos datos históricos. La próxima gran prueba será la próxima temporada de resultados, que comienza en mayo.
El estudio, publicado el 23 de abril de 2026, señala casos específicos en los que los anuncios presidenciales han provocado tanto los picos más altos como los valles más profundos para los principales índices como el S&P 500 y el Dow Jones Industrial Average. Esta tendencia marca un alejamiento de las administraciones anteriores, donde los eventos que movían el mercado estaban más estrechamente vinculados a las publicaciones de datos económicos o a la política de la Reserva Federal.
Si bien la influencia del presidente crea oportunidades de trading a corto plazo, algunos analistas desconfían de los efectos a largo plazo. El "Mercado Alcista de Trump" podría ser susceptible a una fuerte corrección si el rendimiento corporativo subyacente no respalda las valoraciones impulsadas por la política. Este sentimiento es compartido por Burry, quien, aunque reconoce el poder del presidente para influir en el mercado, aconseja a los inversores mantener el enfoque en el análisis fundamental de las ganancias y los balances de las empresas.
El entorno actual también ha dado lugar a vehículos de inversión de alto rendimiento y alto riesgo, como ciertos ETF de ingresos mensuales con rendimientos superiores al 20 por ciento, diseñados para capitalizar la volatilidad. Sin embargo, estos instrumentos conllevan un riesgo sustancial y son propensos a pérdidas significativas durante los picos de volatilidad, lo que subraya la naturaleza precaria del mercado.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.