Una publicación en redes sociales del expresidente de EE. UU. Donald Trump ha reavivado las tensiones geopolíticas en el cuello de botella petrolero más crítico del mundo.
Atrás
Una publicación en redes sociales del expresidente de EE. UU. Donald Trump ha reavivado las tensiones geopolíticas en el cuello de botella petrolero más crítico del mundo.

Una advertencia del presidente de EE. UU., Trump, el 9 de abril contra la imposición por parte de Irán de peajes a los petroleros en el estrecho de Ormuz ha puesto a los mercados en vilo, amenazando el paso de más de 21 millones de barriles de petróleo por día.
"Este tipo de advertencia directa y pública crea una incertidumbre significativa, ya que cualquier error de cálculo podría tener un impacto inmediato y severo en los precios de la energía", dijo un analista senior de la Energy Policy Research Foundation. "El mercado ahora está descontando una prima de riesgo más alta".
La noticia provocó una onda en los mercados globales, con los futuros del crudo Brent saltando un 3,5 por ciento a más de 92 dólares por barril. El índice de volatilidad CBOE (VIX) subió un 15 por ciento a 18,5, y los precios del oro aumentaron un 1,2 por ciento mientras los inversores buscaban activos de refugio seguro. El índice del dólar estadounidense (DXY) también se fortaleció.
Lo que está en juego es la estabilidad de una vía fluvial que maneja aproximadamente el 21 por ciento del consumo mundial de líquidos de petróleo. Cualquier interrupción, ya sea a través de una acción militar o la imposición de tarifas de paso que desvíen el tráfico, podría provocar un grave choque de suministro de energía y empujar a las economías globales hacia la recesión.
La situación recuerda a las tensiones de 2019-2020 cuando varios petroleros fueron atacados o incautados en el golfo, lo que provocó un aumento temporal pero agudo de los precios del petróleo. Si bien entonces se evitó la confrontación militar directa, la retórica actual de un candidato potencial a la presidencia de EE. UU. introduce una nueva capa de riesgo político para los mercados petroleros y los transportistas que ya han estado lidiando con las interrupciones en el mar Rojo.
Los participantes del mercado estarán atentos a cualquier respuesta oficial de Teherán o a un lenguaje de escalada adicional. La advertencia podría presionar a las compañías navieras y de seguros para que aumenten las tarifas de tránsito a través del estrecho, lo que se sumaría a las presiones inflacionarias globales incluso sin un incidente militar directo. Los próximos días son críticos para determinar si se trata de una guerra de palabras temporal o del comienzo de una crisis más seria.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.