El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el martes es la fecha límite para que Irán acepte un acuerdo, una declaración que inyectó inmediatamente una nueva volatilidad en los mercados globales y provocó que los precios del petróleo crudo subieran un 2 por ciento. El presidente, en declaraciones a los periodistas, confirmó que había revisado todas las propuestas y consideró que la última oferta de Irán era un paso positivo pero, en última instancia, insuficiente para asegurar un pacto.
"He visto todas las propuestas sobre la mesa", dijo el presidente Trump. "Lo que Irán está proponiendo es un paso significativo, pero no es lo suficientemente bueno". Los comentarios del presidente subrayan la postura de línea dura de la administración, afirmando explícitamente que no se permitirá que Irán posea armas nucleares y amenazando con graves consecuencias, incluida la destrucción de puentes y centrales eléctricas, si no se alcanza un acuerdo.
Los comentarios desencadenaron una clásica respuesta de aversión al riesgo en los mercados financieros. El crudo Brent, la referencia internacional del petróleo, subió un 2% para cotizar por encima de los 65 dólares por barril, mientras los operadores descontaban la creciente probabilidad de un conflicto que podría interrumpir el suministro desde Oriente Medio. Simultáneamente, el oro, un activo tradicional de refugio seguro, vio subir su precio un 1,5% mientras los inversores buscaban cubrirse contra la escalada de la incertidumbre geopolítica. El Índice de Volatilidad CBOE (VIX), a menudo llamado el "indicador del miedo" del mercado, también subió.
Este ultimátum marca una coyuntura crítica en las tensiones que se cocinan desde hace tiempo entre Washington y Teherán. El enfrentamiento tiene implicaciones significativas para la economía global, ya que un potencial conflicto militar amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento para casi un tercio del petróleo transportado por mar en el mundo. El fracaso en la desescalada para la fecha límite del martes podría conducir a un período sostenido de precios de la energía más altos, lo que actuaría como un impuesto para los consumidores a nivel mundial y podría frenar el crecimiento económico. La última interrupción importante en el estrecho en la década de 1980 durante la guerra entre Irán e Irak provocó un aumento significativo en los precios del petróleo. Todas las miradas están ahora puestas en la fecha límite del martes en busca de señales de un avance en las negociaciones o de una mayor escalada de las hostilidades.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.