Una propuesta de la administración Trump para abrir los planes 401(k) a fondos de capital privado de altas comisiones está preparando el escenario para una batalla por el futuro de los ahorros para la jubilación en Estados Unidos.
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Una propuesta de la administración Trump para abrir los planes 401(k) a fondos de capital privado de altas comisiones está preparando el escenario para una batalla por el futuro de los ahorros para la jubilación en Estados Unidos.

El nuevo supervisor de los planes de jubilación de la administración Trump está señalando un cambio importante en la política de inversión de los 401(k), expresando su entusiasmo por permitir fondos de capital privado en las cuentas de jubilación de los estadounidenses. La medida liberaría un vasto fondo de capital para los gestores de activos alternativos, pero introduciría mayores riesgos y comisiones para los ahorradores, cuyas cuentas ya han experimentado un crecimiento significativo gracias a un mercado de valores al alza que ha visto al S&P 500 ganar un 19 por ciento.
“El nuevo supervisor de los planes de jubilación de Donald Trump está ansioso por abrir las cuentas de jubilación de los estadounidenses a inversiones exóticas”, según una declaración de política que describe los objetivos de la administración. Este impulso se produce mientras el propio presidente ha destacado el rendimiento de las cuentas de jubilación, afirmando en diciembre: “¿lo único que realmente está subiendo mucho? Se llama mercado de valores y sus 401(k)”.
La política podría remodelar el panorama de los planes de jubilación, que albergan billones en activos. Si bien el S&P 500 ha subido aproximadamente un 19 % y el Nasdaq Composite, de gran peso tecnológico, ha escalado un 25,6 % desde enero de 2025, la propuesta dirigiría los fondos hacia vehículos de capital privado ilíquidos y de altas comisiones. Estos fondos suelen cobrar una comisión de gestión del 2 por ciento y se llevan el 20 por ciento de los beneficios, un marcado contraste con los fondos indexados de bajo coste que se han convertido en la opción predeterminada para muchos ahorradores.
Lo que está en juego es un cambio fundamental en el perfil de riesgo-recompensa para millones de trabajadores estadounidenses. Para las firmas de capital privado, el acceso al mercado 401(k) representa una fuente monumental de nuevo capital. Para los ahorradores, presenta una disyuntiva: el atractivo de mayores rendimientos de los mercados privados frente a la certeza de mayores comisiones, una menor transparencia y la imposibilidad de acceder fácilmente a su dinero.
El debate se centra en si el potencial de mayores rendimientos en los mercados privados puede justificar los costes y la complejidad significativamente mayores. Los defensores argumentan que el capital privado ofrece acceso a oportunidades de crecimiento no disponibles en los mercados públicos, lo cual es crucial en un entorno donde el crecimiento de los beneficios corporativos se ha ralentizado a solo el 0,6 por ciento en 2025, según la Oficina de Análisis Económico.
Sin embargo, muchos expertos financieros, incluido el legendario inversor Warren Buffett, han abogado durante mucho tiempo por un enfoque más simple y económico. “En mi opinión, para la mayoría de las personas, lo mejor que pueden hacer es poseer el fondo indexado S&P 500”, ha declarado Buffett, una estrategia que proporciona una amplia diversificación y costes mínimos. La introducción del capital privado, con sus estructuras de comisiones opacas y largos periodos de bloqueo, va en contra de esta filosofía y podría erosionar los ahorros a largo plazo, advierten los críticos.
El impulso hacia las inversiones alternativas se produce en un contexto económico difícil. Mientras que los ingresos semanales medios reales han aumentado un 1,0 por ciento, la inflación se mantiene persistente en el 3,3 por ciento, y la deuda pública federal se ha hinchado un 8,6 por ciento hasta superar los 31,3 billones de dólares. En este entorno, la administración puede estar buscando formas de impulsar el rendimiento de las cuentas de jubilación más allá de los mercados públicos.
Esta política podría liberar una vasta fuente de nuevo capital para las empresas de capital privado e inversión alternativa, impulsando potencialmente sus valoraciones. Sin embargo, podría introducir mayores estructuras de riesgo y comisiones en las carteras de jubilación minoristas, erosionando potencialmente los ahorros a largo plazo de millones de estadounidenses y creando volatilidad en el sector de la gestión de activos. La medida enfrenta los intereses de los gestores de activos alternativos de Wall Street contra la sabiduría convencional del ahorro para la jubilación diversificado y de bajo coste.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.