En una nota dirigida a clientes, Trivariate Research planteó una estrategia de inversión contraria, sugiriendo que los inversores roten desde las acciones de inteligencia artificial de alto vuelo hacia los baluartes de la "vieja economía" con baja correlación con el sector tecnológico y un impulso positivo reciente.
"A veces, es inteligente ir a contracorriente", dijo Adam Parker de Trivariate Research, destacando las costosas valoraciones en el Nasdaq Composite, con fuerte peso tecnológico, que cotiza a 25,5 veces las ganancias proyectadas. La estrategia de la firma está diseñada para evitar empresas que han tenido dificultades para generar ganancias acordes con las expectativas del mercado.
El filtro identifica empresas con una correlación de 0,2 o menos respecto a la cesta de chips de IA de Trivariate y una ganancia mínima del 10% en los últimos seis meses. Además del productor de gases industriales Linde, la lista de nueve empresas incluye a Eli Lilly, Johnson & Johnson, Pfizer, Walmart, Coca-Cola, Costco, Exxon Mobil y Verizon Communications.
Linde, con una capitalización de mercado de más de 230.000 millones de dólares, proyecta un crecimiento de las ganancias por acción del 9% anual durante los próximos dos años, con ventas creciendo a un ritmo del 5%. La relación precio-beneficio proyectada de la empresa, de poco más de 26 veces, se sitúa en la mitad de su rango para 2026. JPMorgan reforzó recientemente una visión alcista sobre la acción, elevando su precio objetivo a 530 dólares desde 525 dólares y manteniendo una calificación de Sobreponderar después de que las ganancias del primer trimestre de Linde superaran las expectativas.
La tesis de inversión para Linde se apoya en su modelo de negocio estable, que incluye contratos de tipo "take or pay" que aseguran un flujo de ingresos constante. La empresa presta servicios a una base de clientes diversa en los sectores de fabricación, metales, alimentación y salud, lo que ayuda a suavizar las fluctuaciones de las ventas. La capacidad de Linde para implementar aumentos de precios para compensar el aumento de los costes energéticos fortalece aún más su posición.
Aunque el Nasdaq Composite ha subido un 22% desde su mínimo de marzo, la estrategia de Trivariate sugiere que las operaciones más saturadas son también las más vulnerables. Al centrarse en empresas establecidas con fundamentos sólidos y menos exposición al frenesí de la IA, los inversores pueden encontrar un camino más estable hacia el crecimiento. El desempeño de acciones como Linde podría ofrecer una alternativa atractiva si el repunte tecnológico flaquea.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.