Tiger International emitió un comunicado el jueves aclarando que los activos de clientes chinos continentales representan alrededor del 10% de su total, mientras la compañía rechaza los rumores de incumplimiento regulatorio.
"El cumplimiento es la línea vital de nuestro negocio", dijo la compañía en un comunicado, agregando que "seguirá estrictamente la guía de la Comisión Reguladora de Valores de China y los departamentos regulatorios pertinentes para la rectificación".
La aclaración sigue a una amplia ofensiva de la CSRC contra los servicios de corretaje transfronterizos sin licencia que también afectó a sus rivales Futu Holdings y Longbridge Securities. La empresa matriz de Tiger International, UP Fintech Holding (TIGR), vio caer sus acciones un 29% tras el anuncio inicial de las sanciones, que incluyen la confiscación de ganancias ilegales y un periodo de dos años para liquidar los negocios afectados. Tiger confirmó que ya había dejado de abrir nuevas cuentas para usuarios del continente en 2023.
El comunicado pretende cuantificar la exposición restante de la empresa a China continental, un mercado del que ahora debe salir antes de mayo de 2026. Los inversores están atentos para ver con qué eficacia puede Tiger hacer crecer sus otros negocios internacionales en Hong Kong, Singapur y EE. UU. para compensar la pérdida de sus operaciones en el continente, anteriormente lucrativas.
La cifra del 10% proporciona una base para que los inversores evalúen el impacto financiero del mandato regulatorio. Para Tiger, el enfoque se desplaza ahora por completo hacia sus bases de clientes internacionales. El próximo informe de ganancias del primer trimestre de 2026 de la compañía, el 2 de junio, será el próximo catalizador clave, donde se espera que la gerencia brinde más detalles sobre las tendencias de los activos de los clientes y su estrategia de crecimiento tras la ofensiva.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.