El gigante industrial alemán Thyssenkrupp AG cerrará su planta de componentes automotrices en Indiana como parte de una importante revisión de su división de tecnología automotriz, una medida destinada a optimizar las operaciones en medio del cambio de la industria hacia los vehículos eléctricos. Las acciones de la empresa (TKA) cayeron un 1,93% tras la noticia.
El centro de producción en Terre Haute, Indiana, que fabrica componentes de chasis, se cerrará gradualmente para el 31 de marzo de 2026, lo que resultará en la pérdida de aproximadamente 230 puestos de trabajo, confirmó la empresa. Algunos informes sugieren que el número de empleados afectados podría llegar a 320.
Thyssenkrupp consolidará su fabricación de chasis en EE. UU. en su instalación de Hamilton, Ohio, que será ampliada y fortalecida. La reestructuración es una parte clave de la estrategia de la compañía para mejorar la rentabilidad y preparar su negocio de tecnología automotriz para que esté "listo para el mercado de capitales".
La decisión refleja las presiones más amplias sobre los proveedores automotrices para reducir costos y adaptarse a la transición hacia los vehículos eléctricos y las tecnologías avanzadas. Al consolidar su presencia de fabricación, Thyssenkrupp pretende reducir los gastos generales y mejorar la eficiencia de la producción en sus operaciones en América del Norte. La empresa ya se ha desprendido de su unidad de ingeniería de automatización como parte de este enfoque estratégico.
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