Thomson Reuters enfrenta el miércoles una votación de accionistas sobre sus contratos con ICE, los cuales, según algunos inversores y empleados, ayudan a la ofensiva migratoria de la administración Trump.
La propuesta, presentada en la junta anual de la empresa con sede en Toronto, exige una mayor divulgación de sus contratos con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE). Según la resolución, algunos accionistas y empleados sostienen que los servicios de datos y tecnología proporcionados podrían estar contribuyendo a las acciones de cumplimiento contra inmigrantes indocumentados.
Thomson Reuters no ha revelado el valor ni los términos específicos de sus contratos con ICE. La empresa, que presta servicios legales, regulatorios y de información noticiosa a agencias gubernamentales a través de sus divisiones legal y de riesgos, enfrenta una presión creciente por parte de inversores preocupados por las implicaciones de estos acuerdos en materia de derechos humanos. Las herramientas de la compañía son utilizadas por agencias de aplicación de la ley en todo EE. UU. para investigaciones y verificaciones de antecedentes.
La votación se produce en medio de la intensificación de la aplicación de las leyes migratorias por parte de la administración Trump desde que asumió el cargo en enero de 2025, con un enfoque en aumentar las deportaciones. El escrutinio sobre Thomson Reuters refleja inquietudes más amplias de los inversores sobre los vínculos corporativos con las políticas migratorias federales, y han surgido preguntas similares sobre otras empresas de tecnología que prestan servicios a ICE.
Un voto a favor sería no vinculante, pero presionaría a la junta directiva para que evalúe los riesgos asociados a los contratos y considere la posibilidad de continuar con ellos. El resultado podría influir en cómo otras empresas de datos y tecnología abordan acuerdos gubernamentales similares, lo que podría reconfigurar la forma en que las empresas del sector gestionan la contratación pública.
La votación de los accionistas es la más reciente de una serie de iniciativas lideradas por inversores dirigidas a empresas con vínculos con la aplicación de las leyes migratorias. La dirección de Thomson Reuters no ha manifestado públicamente su postura sobre la propuesta. Se espera que los resultados se conozcan una vez concluida la junta anual.
La controversia genera un riesgo para la imagen de Thomson Reuters y podría derivar en un aumento de los costos de cumplimiento normativo o en la cancelación de contratos, dependiendo del resultado de la votación y de las medidas posteriores de la junta directiva. Los inversores estarán atentos a cualquier declaración de la dirección sobre la propuesta y a posibles cambios en las prácticas de contratación pública de la empresa.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.