Tesla Inc. está dando un paso significativo en la fabricación de semiconductores, anunciando planes para utilizar el proceso 14A de Intel Corp. para una nueva empresa de fabricación de chips con un coste de investigación inicial de alrededor de 3.000 millones de dólares. La iniciativa, denominada “Terafab”, tiene como objetivo integrar verticalmente la cadena de suministro de hardware de Tesla para respaldar su ambiciosa expansión en la inteligencia artificial y la robótica.
"Todavía estamos ultimando los detalles", dijo el CEO de Tesla, Elon Musk, durante la llamada de resultados del primer trimestre de 2026 de la compañía, con respecto a las responsabilidades entre las partes involucradas. Musk confirmó que Tesla trabajará en la fábrica de investigación, mientras que su empresa SpaceX se encargará de la "parte inicial de la Terafab a gran escala".
El plan consiste en una iniciativa de investigación de 3.000 millones de dólares en la Gigafactory de Tesla en Texas para validar el proceso de producción utilizando la tecnología de proceso 14A de Intel. Esto representa una importante victoria de diseño para los servicios de fundición de Intel, asegurando un cliente de alto perfil y gran volumen. Para Tesla, marca un paso crítico en el control de la arquitectura de hardware para sus futuros productos, desde los robotaxis hasta el robot humanoide Optimus.
Este giro estratégico consiste en asegurar la enorme potencia de cálculo necesaria para el futuro de Tesla. La empresa ya no solo fabrica coches; fabrica máquinas autónomas que requieren un procesamiento de datos inmenso. Al diseñar sus propios chips con la fabricación avanzada de Intel, Tesla pretende crear un sistema de circuito cerrado que podría reducir los costes y mejorar el rendimiento, disminuyendo su dependencia del actual líder del mercado, Nvidia Corp.
De los vehículos eléctricos a la robótica
El impulso hacia el silicio personalizado está directamente relacionado con el cambio de Tesla hacia un "futuro centrado en la robótica". La compañía anunció que comenzará la producción de su robot humanoide Optimus en sus instalaciones de Fremont, California, en el segundo trimestre. Esta transición implica la eliminación gradual de las líneas de producción de los modelos heredados Model S y Model X para crear una planta de robótica de primera generación con una capacidad de un millón de unidades anuales.
Mientras Fremont aumenta su producción, Tesla ya está iniciando la construcción de una instalación de segunda generación en Giga Texas, con el objetivo de alcanzar una capacidad de producción a largo plazo de 10 millones de robots al año. Para respaldar esta escala, Tesla está desarrollando su propio procesador de inferencia AI5, diseñado para manejar las intensas demandas computacionales tanto de la flota de robotaxis como del programa Optimus. Esto sigue al desarrollo por parte de la empresa del chip D1 para su superordenador de entrenamiento Dojo.
La "Terafab" y Digital Optimus
La Terafab es la manifestación física de esta estrategia. Aunque los detalles siguen siendo difusos, los comentarios de Musk sugieren un esfuerzo de varias empresas para construir una nueva y masiva operación de fabricación de chips. Junto con el hardware, Tesla también está desarrollando "Digital Optimus", una capa de inteligencia diseñada para automatizar las cargas de trabajo digitales, complementando la IA del mundo real que impulsará a los robots físicos.
El movimiento es un desafío directo a los gigantes de los semiconductores establecidos. Al internalizar el diseño y la fabricación de chips —o al menos llevarlos a una asociación estrechamente controlada— Tesla puede adaptar el silicio a sus necesidades exactas. Esto podría proporcionar una ventaja competitiva significativa en los florecientes campos de los vehículos autónomos y la robótica humanoide, mercados que se espera que valgan billones de dólares. Para Intel, es una poderosa validación de su estrategia de recuperación y una oportunidad de capturar una cuota significativa del mercado de chips para automoción e IA.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.